La Fiscalía General de la Nación judicializó a cinco presuntas integrantes de una red dedicada a la trata de personas que, al parecer, captaba mujeres mediante falsas ofertas de empleo para someterlas a explotación sexual en establecimientos que operaban bajo la fachada de spa en las localidades de Kennedy y Engativá, en Bogotá.
Según la investigación, la organización habría operado entre 2024 y 2026, aprovechándose de la necesidad económica de al menos siete mujeres, quienes presuntamente fueron obligadas a realizar actividades relacionadas con la explotación sexual para beneficio económico de la estructura criminal.
De acuerdo con el ente acusador, las víctimas cumplían extensas jornadas laborales de lunes a sábado y, si faltaban por cualquier motivo, debían pagar multas para poder continuar trabajando en los establecimientos. Estas condiciones, según la Fiscalía, hacían parte del mecanismo de control ejercido por la organización.
Durante la investigación se estableció que cuatro de las cinco procesadas pertenecen al mismo núcleo familiar y, presuntamente, cumplían diferentes funciones dentro de la red para captar, controlar y explotar a las víctimas.
Por estos hechos, la Fiscalía les imputó los delitos de concierto para delinquir agravado y trata de personas. Ninguna aceptó los cargos.
A solicitud del ente investigador, un juez de control de garantías les impuso medida de aseguramiento en establecimiento carcelario, mientras avanza el proceso judicial.
