Las personas que presentan una solicitud de asilo en otro país lo hacen porque necesitan protección internacional frente a situaciones que ponen en riesgo su integridad, su libertad o incluso su vida. Entre las causas más comunes se encuentran las guerras, persecuciones, violencia generalizada o violaciones graves a los derechos humanos. También son motivos válidos las amenazas por razones políticas, religiosas, étnicas o de género.
El asilo permite que la persona no sea deportada mientras su caso es evaluado por las autoridades competentes del país en el que se encuentra. Esta figura es reconocida por el derecho internacional y está diseñada para proteger a quienes realmente enfrentan un peligro inminente en su lugar de origen.
¿Cuál es la situación de Colombia frente a las solicitudes de asilo?
De acuerdo con el informe más reciente del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), Colombia se ubica como el tercer país con más solicitudes de asilo en el mundo. Durante 2024, casi 393.000 colombianos hicieron esta petición en diferentes países, una cifra que solo es superada por Sudán y Venezuela.
Ante estos datos, la ONU ha señalado que este fenómeno debe dejar de ser visto como un asunto marginal y convertirse en una responsabilidad que el Estado colombiano debe atender. La tendencia también evidencia la necesidad de fortalecer las políticas migratorias y de protección para los ciudadanos que se ven obligados a salir del país por razones de seguridad.
¿Qué pasa si una persona pide asilo sin necesitarlo?
Aunque solicitar asilo es un derecho universal y ningún país debe devolver a alguien cuya vida esté en peligro, hacerlo sin cumplir los requisitos puede traer consecuencias graves. El principio de no devolución, consagrado en la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951, obliga a los Estados a proteger a quienes están en riesgo, pero no aplica para quienes buscan esta alternativa sin fundamento.
La Cancillería ha reiterado que el asilo no debe usarse como un mecanismo para migrar por razones económicas ni como una forma para permanecer en un país sin la documentación correspondiente. Pedirlo sin cumplir los criterios puede generar sanciones importantes, entre ellas:
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Deportación y prohibición de ingreso en el futuro.
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Imposibilidad de acceder a visas de trabajo o estudio más adelante.
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Quedar en un limbo migratorio sin permiso para trabajar o regularizarse.
Estas medidas pueden afectar no solo la permanencia del solicitante, sino también cualquier trámite migratorio futuro en ese país o en otros que compartan información entre autoridades.
¿Cómo se solicita el asilo de manera correcta?
Quienes realmente cumplen las condiciones establecidas por la ley internacional pueden presentar una solicitud de asilo ante las autoridades migratorias del país en el que se encuentren o a través de oficinas de Acnur. El proceso, en términos generales, incluye varios pasos:
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Acercarse a las autoridades competentes. La persona debe dirigirse a la entidad encargada de recibir solicitudes de asilo.
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Presentar el formulario correspondiente. Se deben entregar los documentos que respalden la petición.
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Asistir a una entrevista. Normalmente se realiza con un oficial migratorio o un representante de Acnur para analizar el caso en detalle.
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Esperar la decisión. Una vez evaluada la información, la autoridad informará si el asilo es aprobado o rechazado. Si es negado, puede presentarse una apelación.
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En caso de aprobación. El solicitante podrá pedir permisos de trabajo y otros beneficios, además de iniciar el proceso para que sus familiares también reciban protección.
