La tensión entre Colombia y Ecuador escaló después de que el presidente Gustavo Petro denunciara que el país estaría siendo bombardeado desde territorio ecuatoriano. La acusación es grave por lo que implica en términos de soberanía, pero la historia todavía no puede contarse como un hecho cerrado. Hasta ahora, el caso se mueve entre una denuncia presidencial, una negación tajante de Quito y una verificación técnica que apenas empezó.
¿Qué denunció Petro?
El primer momento fue la advertencia sobre la aparición de una bomba en zona de frontera. Petro aseguró que el artefacto habría sido lanzado desde un avión y sostuvo que Colombia estaría siendo bombardeada desde Ecuador, no por grupos armados ilegales. Después elevó el tono al afirmar que en la zona fueron hallados 27 cuerpos calcinados, una acusación aún más delicada porque introduce un posible saldo humano de enorme gravedad. Lo que existe públicamente, por ahora, es esa denuncia del mandatario; no una prueba independiente que ya permita dar por demostrada toda la secuencia.
¿La respuesta de Ecuador?
Desde el otro lado de la frontera, la reacción fue inmediata. El presidente Daniel Noboa negó que Ecuador haya bombardeado territorio colombiano y sostuvo que su gobierno sí realiza operaciones aéreas contra estructuras ligadas al narcotráfico, pero exclusivamente dentro de su propio país. Esa respuesta deja claro el núcleo de la controversia: Ecuador no niega que esté bombardeando objetivos criminales; lo que niega es que esas acciones hayan cruzado a Colombia.
MinDefensa ya activó una verificación en terreno
El dato más reciente es que el Ministerio de Defensa de Colombia ya ordenó el despliegue de la Fuerza Pública y de equipos especializados para verificar la posible presencia de un artefacto explosivo en la zona fronteriza. Según el pronunciamiento citado por el propio Ministerio, el objetivo es confirmar o desvirtuar si se trata de una bomba “empleada generalmente por aviones militares”, establecer su procedencia y proceder a su destrucción. Además, el ministro Pedro Arnulfo Sánchez pidió a la comunidad mantenerse a por lo menos 500 metros del lugar y reportar cualquier otro elemento sospechoso a las líneas oficiales. Ese movimiento es importante porque la historia ya entró en una fase de comprobación oficial, no solo de choque político.
- Le puede interesar: ¿Puede el presidente ordenar la liquidación de una EPS? Lo que dice la ley
¿Qué está confirmado y qué sigue sin prueba pública?
Con lo que se conoce hasta ahora, sí están confirmadas tres cosas: que Petro hizo la denuncia, que Ecuador la rechazó y que Colombia abrió una verificación técnica sobre el presunto artefacto. Lo que sigue sin prueba pública concluyente es el punto central de la acusación: que una operación aérea ecuatoriana haya impactado efectivamente suelo colombiano. Tampoco hay, al menos por ahora, un informe pericial divulgado que conecte de manera definitiva ese explosivo con los 27 cuerpos calcinados mencionados por el presidente.
Por eso, la forma más responsable de resumir el caso hoy no es afirmar que Ecuador bombardeó a Colombia, pero tampoco reducirlo a un simple cruce de declaraciones. Lo que hay es una acusación muy seria, una negación oficial y una investigación en curso que todavía no ha producido la prueba pública definitiva. Ese vacío es, precisamente, lo que mantiene esta historia abierta.
