El presidente Gustavo Petro participará el miércoles 4 de febrero en una reunión protocolaria del Consejo Permanente de la OEA en Washington. La sesión, convocada para las 15:00 EST (3:00 p. m. en Colombia), se realizará en el Salón de las Américas, en la sede del organismo hemisférico.
Una visita marcada por la Casa Blanca
La parada en la OEA ocurre un día después de la reunión que Petro sostendrá con el presidente Donald Trump el 3 de febrero en la Casa Blanca, según reportes de prensa internacional. Ese encuentro llega tras meses de tensiones y señales recientes de desescalamiento en la relación bilateral.
Transmisión en vivo y ajustes de última hora
La OEA informó que el orden del día puede cambiar hasta el inicio de la reunión y confirmó que habrá transmisión en directo por sus canales digitales. También anunció interpretación simultánea en español, inglés, francés y portugués, un detalle pensado para una audiencia regional amplia, más allá del público colombiano.
¿Por qué el Consejo Permanente pesa?
Aunque el formato es protocolario, el escenario tiene lectura política. El Consejo Permanente es el espacio donde los países de la OEA, a través de sus delegaciones, coordinan posiciones y discuten asuntos de cooperación, seguridad, estabilidad democrática y solución pacífica de controversias. En otras palabras, es una vitrina donde un jefe de Estado puede fijar tono y prioridades ante el hemisferio.
A esto se suma un dato institucional: Colombia asumió la presidencia rotativa del Consejo Permanente el 20 de enero y la mantendrá hasta el 31 de marzo de 2026, de acuerdo con la propia OEA.
- Le puede interesar: En febrero arrancan las obras en la carrera Séptima
El telón de fondo: sanciones y recomposición
La visita se da en un contexto de fricción reciente. En octubre de 2025, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció sanciones contra Petro y miembros de su entorno, una decisión que elevó la temperatura diplomática.
Con ese antecedente, el paso de Petro por la OEA será seguido como una señal adicional sobre el rumbo del diálogo con Washington y sobre el mensaje que Colombia quiera proyectar en la agenda regional de 2026.
