Mientras Katy Perry protagonizaba uno de los momentos más esperados de la inauguración del Mundial 2026, un niño rubio de apenas 10 años llamó la atención de millones de espectadores. Su nombre es Tius Luka Sundberg y no estaba allí por casualidad.
Tius nació en Noruega y desde muy pequeño estuvo rodeado de música. Su padre, Kent Sundberg, es músico y productor, lo que lo acercó a los estudios de grabación desde temprana edad. Sin embargo, nadie imaginaba que una grabación hecha cuando tenía apenas cinco años terminaría llevándolo al escenario más grande del fútbol mundial.
La historia comenzó cuando su voz infantil fue utilizada en una maqueta musical que años después llegó a manos de Katy Perry. Aquella interpretación inspiró a la cantante a desarrollar Wonder, una de las canciones más personales de su repertorio reciente.
Cuando Perry preparaba su presentación para Los Ángeles en el Mundial, previo al partido de Estados Unidos y Paraguay, quiso que la historia estuviera completa. Por eso pidió que el niño cuya voz había inspirado la canción viajara a Los Ángeles para acompañarla en vivo.
El resultado fue uno de los momentos más emotivos de la ceremonia. Mientras las luces, los efectos especiales y las estrellas internacionales dominaban el espectáculo, Tius apareció en escena y convirtió una presentación musical en una historia humana.
A sus 10 años, pasó de ser un niño desconocido para el gran público a convertirse en uno de los rostros más comentados de la inauguración. No era un actor, ni un bailarín, ni un ganador de un concurso. Era el niño cuya voz inspiró una canción y que terminó compartiendo escenario con una de las artistas más reconocidas del planeta.
Una de esas historias que solo el Mundial puede contar.
