El cierre de 2025 dejó una imagen poco común en el género urbano: J Balvin y Residente aparecieron juntos y dieron por terminado un enfrentamiento que, durante años, se volvió conversación obligada en redes, en la industria y hasta en entrevistas. La pregunta volvió a la mesa: ¿qué fue lo que prendió la chispa?
Un reencuentro que venía cocinándose
La reconciliación no se presentó como algo improvisado. Balvin contó que el encuentro con René Pérez ocurrió “hace meses” y que la conversación fue privada antes de hacerse pública. La señal es clara: no fue una reacción al ruido del momento, sino un cierre personal que decidieron mostrar cuando ya estaba procesado.
El origen: Latin Grammy y el lugar del “urbano”
El punto de partida no fue una canción, sino un debate sobre reconocimiento. En 2021, Balvin cuestionó el trato que, según él, recibía el movimiento urbano en los Latin Grammy y sugirió que artistas del género no asistieran a la ceremonia. La discusión tocó un nervio sensible: la relación entre audiencia, premios y prestigio.
Residente respondió con dureza y puso el foco en dos ideas. Primero, que no tenía sentido promover un boicot después de años de participar del mismo sistema. Y segundo, que la popularidad no garantiza, por sí sola, reconocimiento artístico. La comparación del “hot dog” contra un restaurante de alta cocina se volvió el símbolo de ese choque: más que un chiste, fue una manera de marcar distancia entre éxito masivo y valoración crítica.
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La escalada: BZRP #49 y la “tiradera”
En 2022, el conflicto pasó de discusión a canción. La BZRP Music Sessions #49 convirtió el tema en una “tiradera” directa y, de paso, amplió el debate hacia dinámicas de la industria: marketing, presión comercial, visibilidad y egos. Ahí ya no era solo un cruce de opiniones, era un episodio que impactaba reputaciones y audiencias.
Qué deja este episodio
La reconciliación no borra lo ocurrido, pero sí le baja el volumen. Lo que antes era una pelea pública permanente hoy queda como antecedente de una tensión real en la música latina: quién define la calidad, qué se premia y cómo se discute sin convertir cada diferencia en guerra. Esta vez, por lo menos, ambos eligieron cerrar la puerta.
