La encuesta Colombia Opina de Invamer revela un país cansado y desconfiado. Alta intención de voto, baja fe en el rumbo del país y una elección presidencial marcada por el desgaste, el miedo y el voto por descarte.
El secretario de Estado defendió la estabilidad tras la intervención en Caracas y señaló que la legitimidad del gobierno dependerá de comicios democráticos.