(Las profecías no cumplidas)
No solo los Mayas y otras civilizaciones del mundo han predicho el futuro, también la comunidad religiosa ha hecho parte de estos procesos históricos, por medio de personas consideradas santas debido a sus revelaciones divinas. El concepto de profecía, se concibe en la escatología es decir, las creencias sobre el destino final del hombre y sus diferentes escenarios como: el cielo y el infierno, la muerte y el juicio final, reflejados en varios pasajes de la Biblia, y profundizados con más detalle en el Apocalipsis de San Juan. El Foyer de Charitè tuvo origen en Chateauneuf de Galaure, una pequeña población del sur de Francia, fundada por Marta Robin, una estigmatizada francesa que tenía las llagas de Jesucristo desde 1937. Ella solo se alimentaba de la palabra y la eucaristía. Durante décadas, sufrió dolores intensos en el cuerpo y le asaltaban trances místicos, en los que se contactaba con las esferas espirituales. Razón por la cual, vio la necesidad de formar un grupo laico apostólico para los nuevos tiempos, con el fin de propagar la fe, caridad y el amor, entre los hombres. A Colombia llegaron los Foyer por medio de Leticia Vnahissenhoven, quien conoció la obra en 1953, y fundó el primer Foyer en Boyacá en 1958; después en Zipaquirá en 1965 y finalmente en Bucaramanga en 1970. Para Semana Santa del año 1999 (viernes 26 de marzo al domingo 04 de abril), hice un retiro espiritual de silencio total en el Foyer de Zipaquirá, para estar exclusivamente en contacto con mis pensamientos y sentimientos, reflexionando y encontrando a Dios en lo más profundo del alma. Rodeado de un ambiente natural, logré limpiar toda la carga negativa acumulada en Bogotá. Estaba prohibido hablar y solo se podían escuchar las intervenciones de los sacerdotes. Fue allí, donde conocí al padre Fernando Umaña Montoya, director de estos ejercicios espirituales, quien rezaba el rosario a las 6:00 AM, oficiaba dos misas diarias y daba conferencias entorno a los misterios del amor de Dios hacia nosotros. El padre Umaña despertó mi curiosidad en torno al mencionado ``fin del mundo``, cuando nos narraba las visiones del padre Pío y los mensajes, que recibía de Jesucristo revelados en 1959. Posteriormente, el 02 de mayo de 1999, el religioso capuchino fue beatificado por el papa Juan Pablo II, por la devoción de sus fieles debido a la creencia de sus dones y revelaciones, algunas de ellas presentadas a continuación: «A vosotros, preparados a esta prueba, quiero dar señales y avisos. La noche será muy fría, surgirá el viento, y se harán los truenos. Cerrad todas las puertas y ventanas. No habléis con ninguna persona fuera de la casa. Arrodillaos ante vuestro crucifijo. Arrepentíos de vuestros pecados. Rogad a mi Madre, para obtener su protección. No miréis hacia fuera mientras la tierra tiembla, porque el enojo de mi Padre es santo. La vista de su ira no la podríais soportar vosotros… Durante estos tres días y tres noches de tinieblas, podrán ser encendidas solo las velas bendecidas, que darán luz sin consumirse». De esta manera, el padre Umaña convocó ha varios voluntarios del retiro, para llevar un mensaje a los hogares de familias, amigos y conocidos, sobre que a finales del año 1999, el mundo se sumiría en tres días de total oscuridad. En estos días, era necesario tener cirios blancos benditos con el año grabado en ellos, pues serían la única luz. No se debían tener mascotas en las casas, los vidrios tenían que ser sellados con cinta adhesiva en forma de cruz y por último, pegar en cada puerta un símbolo del Espíritu Santo, para fortalecer nuestra alma en los momentos agobiantes y dolientes de la humanidad. Armado en esa fe y confianza, divulgué el mensaje a mis allegados, quienes impresionados por esos tres días de oscuridad, se preparon para el fin del mundo. Sin embargo y a pesar de la buena voluntad de todos los participantes, las profecías no se cumplieron. Finalizó el año 1999 y comenzó el 2000, no hubo ``oscuridad``, y la vida continuó su rumbo normal. La difusión de aquella información estuvo reforzada por apariciones marianas, programas televisivos y radiales, que buscaban una explicación al futuro incierto, generando un paroxismo mundial frente al tema. El hombre con su pensamiento fatalista, en ocasiones ha proyectado lo peor y ciertas religiones, han querido controlar su comportamiento a través del miedo y el castigo. He aquí algunas fallidas profecías, que en su momento lograron dominar las voluntades de los seres humanos: 1. 1962 – Al llegar el año 1962 la comunidad científica entró en controversia sobre los posibles efectos de la aproximación de los ocho planetas del sistema solar, al entrar en la Casa de Capricornio. Este evento, tendría lugar el 02 de febrero de 1962 y produjo una cierta histeria colectiva, al pensarse que aquel hecho podría descompensar el equilibrio de las fuerzas de atracción entre los distintos planetas. 2. 1969 – El 20 de febrero de 1969, fue la fecha seleccionada para `el fin del mundo``, por una mujer que se autoproclamó papisa, llamada María Straffler. En el día fatídico no ocurrió nada, así que decidió trasladar la fecha al 17 de marzo de ese mismo año, pero el mundo continuó su ciclo. 3. 1999 - El vidente Criswell pronosticó que ``el fin del mundo`` llegaría, cuando una perturbación magnética acabaría con el oxígeno del planeta Tierra, y le haría precipitarse hacia el Sol. 4. 2000 – Las fechas capicúa o redondas, han generado siempre una cierta fascinación para fijar el momento final de la humanidad. Sin duda alguna, tuvo muchos adeptos y seguidores en todo el mundo, el conocido ``efecto 2000 ``, que supuestamente afectaría al mundo tecnológico y produciría el fin de la civilización cibernética, devolviendo a la humanidad a los tiempos de la Edad Media. 5. 2006 – El 6 de Junio, el mundo dejaría de existir por la coincidencia del calendario (06 / 06 / 06), el nacimiento del anticristo. Desde la primera profecía Maya del 11 de agosto de 1999, hasta la fecha de este artículo: domingo 30 de septiembre del 2012, han muerto por diversas causas aproximadamente 350 millones de personas, las cuales encontraron el fin del mundo terrenal (eso sin contar los miles de años anteriores y su correspondiente tasa de mortandad). El miedo a la muerte, es realmente inevitable y la angustia de la separación que el hombre siente, desde que nace hasta que expira, es más fácil de sobrellevar si se enmascara con la idea del ``fin del mundo``. Es preferible la muerte colectiva a afrontar la muerte individual. Ese profundo miedo nunca nos abandona, puede sobrellevarse solamente con la aceptación de nuestra fragilidad en la existencia, entendiendo que el fin del mundo no existe, puesto que al morir nuestra energía no se acaba, sino tan solo se transforma, cambiando de vibración. Allí en nuestro futuro, estará siempre el amor, la fuerza y base de todo lo creado. Al cerrar por última vez nuestros ojos en este mundo, y al abrirlos de nuevo en el otro, miraremos con que gusto, amabilidad y ternura, seremos acogidos por nuestro creador, descubriendo en ese instante el por qué y para qué, de la misión que nuestro ser superior nos encomendó. Recordemos, que esta gracia es proporcional al modo en el que contribuimos con nuestros hechos y acciones, en nuestra vida terrena para la paz, el equilibrio y tranquilidad del mundo. armandomarti50@yahoo.com Miembro de la ACP (Asociación Colombiana de Periodistas)
