El ESMAD también asesina

23 de septiembre del 2013

Un niño de 14 años fue golpeado en la cabeza por agentes del ESMAD, perdió su movilidad y el habla. Otros campesinos han sido asesinados o han perdido partes de su cuerpo por la acción de los uniformados. Las protestas en las que sufrieron estos ataques terminaron en nada la semana pasada gracias al gobierno. […]

Un niño de 14 años fue golpeado en la cabeza por agentes del ESMAD, perdió su movilidad y el habla. Otros campesinos han sido asesinados o han perdido partes de su cuerpo por la acción de los uniformados. Las protestas en las que sufrieron estos ataques terminaron en nada la semana pasada gracias al gobierno. Las denuncias no prosperan y la impunidad, una vez más, a la orden del día.

Colombia ha sufrido en las semanas recientes, uno de sus más violentos episodios por cuenta de las revueltas generadas a partir del paro campesino. En ocasiones el uso de la fuerza es necesario, no lo podemos negar. Pero el abuso de autoridad es otro asunto aparte. El abuso de autoridad es un punto más contra los derechos humanos, y cuando los afectados son niños, las cosas toman otro rumbo.

Durante las semanas de mayor caos en Tunja, Julián Alarcón, un joven de 14 años, salió en horas de la noche a comprar lo que sería el desayuno de su familia para el día siguiente. Salió acompañado de su hermana menor, y al momento fue perseguido por dos agentes del ESMAD. Julián y su hermana corrieron a la casa de un vecino, pero el menor fue golpeado en la cabeza y al instante cayó inconsciente al suelo. Cuando su hermana ingreso en la casa del vecino, un compañero de la escuela de Julián, que vivía en esa casa, salió a ayudar a su amigo.

Mientras Julián estaba inconsciente, los agentes del ESMAD torturaron a su amigo pisándole los dedos de las manos. Aún no se sabe si el niño perderá algunos de sus dedos. En el caso de Julián, sufrió un trauma craneoencefálico, perdió el habla y la movilidad.

En Fusagasugá, el joven Juan Carlos León Acosta perdió la vida cuando, al estar en medio de las protestas, recibió el impacto de un gas lacrimógeno lanzado sobre su pecho. Las normas establecen que esos artefactos deben ser lanzados en la mitad del gentío, no apuntando al cuerpo de ninguna persona.

Abusos del Esmad, Kienyke

Rober Delgado, líder campesino nariñense, perdió su ojo derecho cuando recibió una bala de goma disparada sobre su rostro. Es tan asesino el que mata con balas reales desde metros de distancia, como el que a quemarropa dispara con una bala de goma. No es el arma, sino la intención, la que puede configurar el delito en este caso.

De todas maneras, aunque se hagan denuncias, se deben presentar ante la Procuraduría. El caso del joven Nicolás Neira, quien falleciera días después de haber recibido una golpiza de parte del ESMAD en las protestas del día del trabajo de 2005, fue cerrado. Una procuradora había autorizado orden de detención contra los policías involucrados, pero gracias a nuestro buen Procurador General Alejandro Ordoñez y su milagrosa firma, los uniformados fueron absueltos, y la justicia reivindicada.

Todas estas denuncias son manejadas por el Colectivo de Abogados José Álvear Restrepo. Investigadores de esa entidad, e inspectores de derechos humanos adscritos a la Defensoría del Pueblo, han encontrado casquillos de fusil en las áreas donde ha hecho presencia el ESMAD. No son denuncias “aisladas”, o de pequeños grupos. Es un patrón de conducta. Esta información (toda la que comparto ahora en este blog), fue publicada por el programa ‘Contravía’ que dirige el periodista Hollman Morris, en su emisión del 07 de septiembre de 2013.

Lo peor de todo este asunto es que el joven asesinado, el niño que perdió su movilidad y el campesino que perdió su ojo, son todos inocentes. Y las protestas en las que se vieron envueltos sirvieron de nada. La semana pasada el gobierno puso punto final a la situación con la firma del Pacto Campesino, pero sin campesinos Tan legítimo como un acuerdo de paz sin la firma de los guerrilleros. Es un acuerdo de una sola parte. A esto los colombianos le llamamos democracia. Y nos burlamos de las terribles dictaduras de nuestros vecinos.

Este es un país de miserables. Miserables quienes tienen el poder y lo ejercen como quieren, miserable el gobierno. Miserables los policías que actúan con toda la intención de herir a como dé lugar, solo para presentar falsos positivos, miserables quienes no saben manejar la autoridad, miserable el ESMAD. Miserables todos los que aprovecharon las protestas para ingresar a los comercios pobres a robar y saquear, a hacer de las suyas con la excusa de un levantamiento, miserables ladrones.

Los campesinos no llegan a robar a las tiendas, eso lo hacen los ladrones. Este país está lleno de miserables y ladrones. Es por eso, amigo compatriota, que quienes están en el poder se comportan así, como miserables y ladrones. Eso son. Eso somos. No todos pero sí muchos, que están en las calles, en el gobierno y en la policía.

@SteveRamirez07

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