El Congreso Colombiano de Astronomía y Astrofísica (COCOA) se reunió del 5 al 8 de Noviembre en Bucaramanga, pero tal vez usted no se enteró. Si le interesa saber de qué se trata, déjeme le cuento un poco. Es la tercera vez desde el año 2008 que los astrofísicos nacionales que trabajan dentro y fuera del país se reúnen masivamente en una ciudad colombiana para iniciar colaboraciones, compartir descubrimientos, y proponer proyectos a corto y largo plazo que propicien en Colombia la investigación en un área de la ciencia en la que fuimos pioneros en América, pero en la que no hemos sabido mostrar liderazgo regional, hasta ahora. En efecto, a pesar de que el primer observatorio astronómico que se construyó en el continente fue el que financió Mutis con dineros de la Expedición Botánica y que aún hoy se puede observar, esbelto y blanco, en los predios de la Casa de Nariño en Bogotá, es poco lo que la comunidad colombiana aporta hoy a los descubrimientos que están revolucionando nuestra comprensión del Universo, nuestros orígenes, y la posibilidad de vida en planetas remotos.
Por fortuna, la pálida historia de la astrofísica colombiana comienza a cambiar, en parte gracias a eventos como COCOA. A Bucaramanga asistieron investigadores de varias universidades del país, viejos conocidos de la astrofísica nacional, pero también una nueva generación de científicos que ha regresado o piensan regresar a Colombia tras su larga formación en el extranjero para modernizar el aparato investigativo y crear un impacto que vaya más allá de las fronteras del territorio nacional y más allá de las actividades puramente investigativas. Más allá de las fronteras, porque Colombia comienza a mostrar un liderazgo en la zona andina en cuanto al desarrollo de colaboraciones regionales para mejorar la enseñanza y la investigación es astrofísica, incluyendo la implementación de programas académicos de pregrado, maestría y doctorado, así como colaboraciones con prestigiosos institutos internacionales. Más allá de la investigación, porque el quehacer científico de los astrónomos viene acompañado de propuestas de desarrollo, divulgación y compromiso social, como la implementación en Colombia (con ayuda de la comunidad aficionada) del programa Universe Awareness, que busca usar la astronomía como motor de inspiración para niños de escasos recursos.
No podíamos haber entrado en escena en un mejor momento. En los últimos años la Unión Astronómica Internacional, la Unesco, y otros organismos internacionales han puesto sus ojos en la astronomía como un motor que impulse el desarrollo científico, social y cultural de las naciones emergentes. Recientemente se creó en Sudáfrica la Oficina de Astronomía para el Desarrollo, cuya misión es la implementación de proyectos multidisciplinarios basados en la observación de las estrellas que promuevan el desarrollo, la igualdad y la riqueza cultural de las regiones. Colombia busca consolidarse como uno de los nodos de esta inmensa empresa global (el nodo andino), y tiene todo el apoyo de los organismos internacionales y las naciones vecinas. Todo esto enmarcado dentro de un esfuerzo continental por posicionar a América Latina como una potencia investigativa que ha visto sus mejores frutos con la entrada de Brasil al consorcio astronómico más grande del mundo, el Observatorio Europeo Austral (ESO) y con el boom de plazas de investigación en universidades del continente.
Tal vez el hecho más elocuente de COCOA fue la asistencia de una nutrida delegación internacional que incluyó reconocidos astrofísicos latinoamericanos y entusiastas estudiantes de Ecuador, Perú y Venezuela, algunos de los cuales se embarcaron en largas aventuras por carretera para alcanzar las regiones del Chicamocha desde las lejanas capitales andinas. El vibrante intercambio culminó con propuestas como la creación de una Red de Investigaciones en Astrofísica, la posibilidad real de realizar intercambios de estudiantes y profesores con institutos europeos, y el estudio de factibilidad para construir un telescopio profesional en Colombia. Aunque esta última propuesta fue la más debatida de todas, dadas las grandes facilidades que existen hoy en día para acceder a los telescopios internacionales, el sólo hecho de que se haya discutido demuestra que los astrofísicos colombianos piensan en grande.
Las universidades estatales y el sector privado en Colombia tienen en esta comunidad de estudiantes e investigadores una excelente (y no necesariamente costosa) oportunidad de crear un impacto científico, social y cultural en el país que también tenga repercusiones en la región andina y que atraiga la atención de varios organismos internacionales de desarrollo. Como astrónomo y como colombiano, espero que no se desaproveche.
@juramaga
La reunión de las astrofísicos
Sáb, 17/11/2012 - 18:14
El Congreso Colombiano de Astronomía y Astrofísica (COCOA) se reunió del 5 al 8 de Noviembre en Bucaramanga, pero tal vez usted no se enteró. Si le interesa saber de qué se trata, déjeme le cuen
