Las mentiras, el pan nuestro de cada día

7 de septiembre del 2012

Un detrás de cámaras de los medios de comunicación.

Desde que eres un niño / Te tiene bombardeando / Te hacen trabajo fino / Te están manipulando / Desde que eres pequeño / Ya te tienen cogido / Te han vendido tus sueños / Y tú destino elegido /… Y que tragues entero lo que da el noticiero / Y que no hagas preguntas hasta el día de tu entierro / Y que no digas nada si patean tu trasero / Y te echan a  la calle y debiendo dinero / Sin ningún horizonte pa’ fijar la mirada / Sin ningún pensamiento en tu mente cansada

Bombardeando – 1280 Almas

 

En las últimas semanas los medios de comunicación han servido de caja de resonancia a una andanada de denuncias en contra del alcalde de Bogotá, doctor Gustavo Petro. Algunas quizá con razón, pero en la mayoría de los casos no son más que cicateros comentarios al azar para ver si de alguna forma logran que la ciudadanía rechace las políticas sociales que ha implementado en tan solo siete meses esta Bogotá Humana.

No es difícil hacer un barrido y entender que este alcalde ha hecho más que muchos gobernantes en el total de su período, pero debemos ser consientes que en el estado en que la familia Moreno con el auspicio del Moir, del Samperismo y del Partido de la U (los primeros por el silencio y los siguientes por el apetito) dejaron una Bogotá a punto de estallar.

Con la llegada de Petro a la alcaldía se movieron algunas sillas, se pisaron algunos callos (como dicen vulgarmente) y eso genero molestias, la salida de un porcentaje considerable de contratistas que alimentaban la nomina creada para suplir el voraz apetito de algunas fuerzas políticas (internas y externas al Polo) no fue tomada para bien en algunos escenarios, pero lo que menos esperábamos algunos era que los medios de comunicación que durante todas las administraciones criticaban el clientelismo y que los mandatarios tomaban los cargos de la alcaldía para pagar favores, pues en esta oportunidad esto lo vieron como un genocidio laboral, sin entender, o quizá haciéndolo soterradamente, que muchas de esas personas que eran cuotas de fuerzas políticas en muchos casos no pasaban nunca por su puesto de trabajo, o como es el caso de un personaje que trabajaba en la Secretaria de Gobierno y de igual forma en el sector cultural, y mientras viaja a otros países cobraba honorarios de los dos contratos.

Nadie se ha detenido a pensar que garantizarle a los estratos 1 y 2 el mínimo vital no es una locura de Petro, tan solo es el primer gobernante en Colombia que pretende cumplir con disposiciones internacionales que garantizan los derechos humanos, pero algunos de forma descarada han rechazado las medidas que favorecen a los que menos opciones tienen. Se han lanzado contra la implementación de una política de beneficio económico para la ciudadanía que utiliza el sistema Transmilenio, lo atacan por un subsidio inexistente, lo persiguen por una herencia que dejo Peñalosa y que todos sabíamos que colapsaría más temprano que tarde. Pero esos medios que se postulan como los grandes defensores de las arcas distritales, deben desenmascararse y dejar ver sus verdaderas fauces, y ser honestos y decirle a la ciudadanía que lo que están haciendo es defender los grandes emporios que están detrás del sistema de transporte denominado Transmilenio, emporios que nunca han pensado y nunca lo harán en beneficio de la ciudadanía.

De igual forma, es necesario resaltar y aclarar que la política de seguridad que viene implementando la alcaldía Petro es la prevención y por ello el desarme, la protección de los adictos y concentrarlos en lugares adecuados para atenderlos, sin descuidar por el otro lado la presencia de la policía como actor coercitivo legal del estado, donde se presenten como actores civiles, armados pero amables y al servicio de la sociedad, aunque he de reconocer que en eso no han logrado mucho, les queda un trabajo fuerte por hacer, y claro le falta a esta administración Humana un equipo de trabajo en el tema de protección de los derechos humanos que haga respetar los derechos de los ciudadanos en las calles, no que la gente tenga que ir a las oficinas, sino que este con ellos en las calles codo a codo, encontrándonos y reconociéndonos mucho más que dos, que trabajen por la protección más allá de los colores y distingos.

Y para colmo y como motivo principal de este artículo, el ataque con una mentira tan aberrante como la denuncia que supuestamente interpusieron un grupo de ciudadanos anónimos y de igual forma el siempre apreciado, pero descachado en esta oportunidad, Felipe Zuleta, ante la Procuraduría en contra de Petro por estar involucrado en el “carrusel de la contratación”; a quién le cabe en la cabeza que aquel que denuncio, poniendo en peligro su vida y la de su familia, las mafias de la contratación que estaban enquistadas en la administración Moreno (Polo – Samper – Partido de la U) ahora resulta que tiene vínculos soterrados con los que denuncio. Y claro, el día jueves no podía ser otro el encabezado y titular en los medios de comunicaciones virtuales, pero sin percatarse sobre los motivos de la denuncia y los hechos que allí se denunciaban, nunca se preocuparon por saber que contratos estaban denunciados, que contratos y por quién habían sido firmados, para estos medios lo realmente importante era seguir en la maña enfermiza de satanizar la figura de Petro, de entregarle a los lectores y oyentes (caso bluradio Colombia) una versión de unos hechos desvirtuados y que defendidos por Aurelio Suarez, en el caso de bluradio, no son más que la muestra del dolor de la soledad y el olvido.

No pretendo decir que todo lo que hace esta administración es perfecto, pero si espero que le demos el compas de espera para saber si la implementación de las políticas públicas que ha venido impulsando la Bogotá Humana dan el resultado que todos esperamos, también espero que los medios, en especial CM&, recuperen su objetividad y transmitan noticias, no reforzados cuentos chinos.

gabriel.benavides@etb.net.co

@gabobenavidesb

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