Es posible usar a alguien, que a su vez se sienta feliz de ser usado.
No había visto antes tan de frente mi miedo al compromiso. Pero ¿y qué es exactamente el compromiso? y ¿a qué exactamente es a lo que le tememos?
El hombre que amo es el instrumento a través del cual me descubro cada vez más profundamente. Así lo uso. Él sabe que lo uso, y eso lo hace feliz porque dice que así cumple con su propósito de vida: “hacer una diferencia en la vida de las personas”.
Recientemente hablábamos de cuán feliz hemos sido, cuán bonito ha sido todo, y él se preguntaba bajo qué eventos o actitudes podríamos sentir que ‘defraudamos’ al otro. Hice alusión a esa famosa frase de la película Love Story que ilustra el espíritu del amor incondicional: “amar significa no tener que decir lo siento”, y hoy veo que no había entendido todo su espíritu.
Pensábamos que por el tipo de seres humanos en los que nos hemos convertido difícilmente experimentaríamos cosas como peleas, quejas, indiferencia o manipulación.
Pedí respuestas al cielo sobre esa conversación que sentí incompleta, y éstas llegaron a través de un cuento, una charla TED y una obra de teatro. Me fue claro que había sido expuesto el miedo a tener un descenso desde el punto alto en el que sentimos está la relación.
Vemos con horror los naturales ciclos vida-muerte-vida de nuestra existencia.
Enamorarse es fácil. Lo realmente difícil es permanecer enamorado, puesto que tras la elección de iniciar una relación, nos enfrentamos permanentemente a pequeñas o grandes elecciones, y lo aterrador es si yo te elijo en la siguiente, me elegirás tú a mi?
Desnudar el alma puede llevar a riesgosas elecciones. Así, exponer nuestras cosas bellas es como morir un poco, y eso hace lo bello, no-bello: “nuestros defectos, nuestros malentendidos y nuestras fantasías infantiles”.
Entendí que amar incondicionalmente, no es sólo aceptar lo feo, sino lo bello!.
Una forma desprevenida de ver una muerte es verla como una poda. Eso fue lo que pasó unos meses atrás cuando provoqué terminar mi relación. El resultado fue un no-planeado e inesperado giro: el arbusto se robusteció tras la poda.
El pánico al compromiso es por enfrentar permanentemente la convivencia con lo no-bello… y que a pesar del amor profundo que pueda sentirse, puede matarse un arbusto que puede ser enorme y bello, por elegir desde el miedo.
Mi ego me hizo creer que el del mayor miedo era mi amado y me sentí jalada –una vez más- a arrancar el arbusto. Empecé a acorralarlo con preguntas para hacerlo ‘confesarme’ que él necesitaba un tiempo y que si lo quería lo tomara!
Fue liberador e íntimo que fuera él quien me hiciera caer en cuenta que era yo la que estaba buscando salir corriendo! Develó mi contradicción interna de querer una pareja, pero temerle al compromiso.
Yo buscaba evitarme la tortura del miedo a que continuara explorando y conociendo mis cosas no-bellas: mis sueños, miedos y esperanzas…
No habría podido tener este entendimiento si no estuviera viviendo esta relación en la que él se me ofrece como vehículo para seguir siendo una mejor pareja, una mejor mujer. Gracias!
Y usted, ¿qué instrumento hace uso para conocerse mejor?
Seguir usándolo y no salir corriendo o amar y morir
Lun, 12/10/2015 - 08:10
Es posible usar a alguien, que a su vez se sienta feliz de ser usado.
No había visto antes tan de frente mi miedo al compromiso. Pero ¿y qué es exactamente el compromiso? y ¿a qué exactamente
No había visto antes tan de frente mi miedo al compromiso. Pero ¿y qué es exactamente el compromiso? y ¿a qué exactamente
