Algo no cuadra

Lun, 28/05/2012 - 01:02
En el escabroso y cinematográfico proceso que adelanta la Fiscalía General contra el exdiputado del Valle del Cauca Sigifredo López, hay más cabos sueltos que certezas. No me convence la teoría d
En el escabroso y cinematográfico proceso que adelanta la Fiscalía General contra el exdiputado del Valle del Cauca Sigifredo López, hay más cabos sueltos que certezas. No me convence la teoría del caso del Ente Acusador, si es que a semejante “película de terror” se le puede llamar conjetura o hipótesis. Considerar que un hombre que estuvo secuestrado por siete años viviendo como un animal, literalmente pudriéndose en la manigua, separado de sus hijos sin verlos crecer, lejos del amor, tan cerca del terror y que fue víctima de los más grandes oprobios que un ser humano pueda padecer, sea el arquitecto de su propia ignominia, es francamente descabellado. Lo primero que debe evaluar un funcionario judicial serio y ponderado es el móvil o fin que el presunto responsable o investigado persigue con la comisión del hecho punible. ¿Qué beneficio le traía a López el secuestro y posterior aniquilamiento de sus compañeros? ¿Cuál es la “ganancia” que para Sigifredo conllevaba la desaparición de sus colegas? No hay que ser un genio del derecho ni un cultor de la lógica para resolver esas preguntas. Obviamente, para Sigifredo el secuestro trajo un mundo de perjuicios y un daño irreparable que ahora se torna más terrible, al verse sometido a un proceso que tiene todos los visos de un falso positivo judicial, cosa bastante común en esta tierra del olvido. He conocido de cerca múltiples desaciertos de la Fiscalía y atropellos de toda índole, pero debo decir también, en honor a la verdad, que en otros casos sus funcionarios han actuado con apego a la ley; no obstante, digamos que esa es la excepción a la regla y, por lo general, el estudio de un proceso se vuelve un completo circo de incoherencias, vanidades y juicios apresurados. ¿Qué sentido o explicación tiene el hecho de que Sigifredo instruya a las “joyas” de las Farc sobre la forma de perpetrar el asalto a la Asamblea? El video que rueda por todos los medios de comunicación es la prueba reina de la Fiscalía. ¡Ahora resulta que López, que no tiene experiencia en temas militares, es el pedagogo de unos criminales consumados como los de marras! La filtración de ese video que claramente viola normas constitucionales, penales y disciplinarias, no tiene otro objeto que promover un veredicto mediático-popular, porque muy seguramente no hay pruebas contundentes que permitan sostener la infame decisión de quitarle la libertad a López. El Fiscal General le debe una explicación al país sobre los autores de esa filtración que atenta contra el debido proceso y la presunción de inocencia. Suponiendo que la Fiscalía tuviera elementos de juicio para inferir razonablemente la responsabilidad de Sigifredo, no tenía por qué encarcelarlo preventivamente, pues es claro que este, al continuar gozando de su libertad, no podrá alterar las pruebas (pues ya están recaudadas) y tampoco huirá despavorido. La medida de aseguramiento debe ser muy excepcional, no se puede jugar con la libertad de nadie. Casi la mitad de los presos de Colombia no han sido condenados: se trata de un porcentaje muy alto para una sociedad que se precia de ser democrática. Amanecerá y veremos quién tiene la razón. Lo único que puedo asegurar es que, de comprobarse la inocencia de Sigifredo el secuestro de las Farc, se verá como un juego de niños comparado con el retorcido y oscuro proceso de la Fiscalía. La ñapa: Ojalá que con la farcpolítica no pase lo mismo que con la parapolítica, que solo llegó a cierto nivel regional para no tocar los intereses de encopetados y “distinguidos” cómplices. abdelaespriella@lawyersenterprise.com
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