Al comienzo eran protestas pacíficas, requerimientos por muchas injusticias y el verbo era la mejor arma para decirle al gobierno que estaban cansados de tantos abusos oficiales.
Protestas iban y venían por varios municipios del país, hasta que llegó la represión oficial con bombardeos y fuerza pública en Marquetalia, en el gobierno de Valencia.
A las armas, dijeron, y comenzó el merequetengue que ha durado 52 años, donde la población civil ha sido la más afectada y donde los muertos han sido miles de lado y lado.
Antes con armas artesanales y hoy con armamento de largo alcance.
Muertos por doquier y los motivos de ayer hoy más vigentes que nunca. Inequidad, injusticia, discriminación, desapariciones, masacres, falsos positivos, desplazamientos, corrupción, hicieron carrera y las cifras son aterradoras.
Hoy como en muchas partes del país celebramos el paso dado por el Gobierno nacional y las Farc ep. Silenciar fusiles y cese bilateral del fuego nos llena de esperanza para que no exista más violencia armada, porque de la otra ni hablar.
Solo eso ya es ganancia a ver si así paramos de matarnos para imponer ideas y preferible que hagan política, a que continúen disparando y metiendo miedo. No más actos que atenten contra la vida de ningún colombiano, de ningún ser humano.
Bienvenidos los acuerdos. Aplauso sonoro siempre y cuando los motivos que han generado toda esta violencia los gobiernos comiencen a corregirlos y como dice el Alcalde de Cali, hasta pedir perdón como Estado por hacer que muchos terminen empuñando las armas.
En todo el país los generadores de violencia están en el orden del día. La corrupción, politiquería, inequidad, injusticias serán los grandes retos del pos conflicto para que podamos sentir la paz tan anhelada.
Si en todo el país se continúa con esas practicas de corrupción y politiquería, será muy poco lo que aportará este silencio de fusiles que hoy nos regocijan.
Si la Justicia sigue siendo manoseada y en manos politiqueros, el esfuerzo fue perdido.
Lo más importante es que cambiemos esa mentalidad mafiosa que han tratado de imponernos, de que todo se arregla es con violencia.
El país y todos nos merecemos un mejor futuro, diferente al que la clase politiquera ha ofrecido y la guerrilla quiso imponer. Respeto a los campesinos, al ciudadano común, a los trabajadores, estudiantes, jóvenes y niños, a los de la tercera edad, a los más vulnerables.
Dejar de matarnos y no olvidemos que sentiremos la PAZ con una rama judicial respetable, un legislativo honorable y un ejecutivo que trabaje para todos y no para roscas. Equidad, respeto y justicia social.
@ljosevivero
Dejar de matarnos y...
Sáb, 02/07/2016 - 04:04
Al comienzo eran protestas pacíficas, requerimientos por muchas injusticias y el verbo era la mejor arma para decirle al gobierno que estaban cansados de tantos abusos oficiales.
Protestas iban y ve
Protestas iban y ve
