Por: @artunduaga_
El Huila está a punto de recuperar la poderosa Comfamiliar para los trabajadores –su fin supremo- después del saqueo infame que lideró Armando Ariza para sus bolsillos y el de unos pocos amigotes, inexplicablemente todavía libres. O puede sepultar la empresa si la entrega a los políticos.
De los 112 candidatos (buenos, regulares y malos) todos tienen mucha o poca cercanía partidista con algún sector en el pasado o en el presente, lo cual sería pecado venial si no llegaran al cargo “en representación” de su grupo, como fortín burocrático y caja mayor.
Hay Liberales, Conservadores, de la U, de Cambio Radical, hay muchos que son amigos del Centro Democrático, hay también académicos y de izquierda, y está Luis Miguel Losada candidato de los González Villa, claro mandadero de esa familia con todas sus mañas y vilezas.
Está en movimiento una campaña mediática para descalificar a algunos candidatos –por liberales, por conservadores, por joder- mientras permanece acurrucado y disimulado el más político y pecaminoso de todos, Luis Miguel Losada, Secretario Privado de la “heroína” en la Alcaldía y la Gobernación, parte de su sanedrín.
Cielo González Villa estuvo la semana pasada en Neiva buscando a los consejeros de Comfamiliar para ese propósito y diseñando la campaña mediática contra los demás candidatos. El departamento conoce y ha sido víctima de sus expediciones exitosas, porque no repara en gastos ni económicos ni éticos.
Lo malo sería que nombraran un dirigente político en la dirección de Comfamiliar, no un militante de determinado partido, que es otro asunto. Lo justo y conveniente para el Huila y los miles de trabajadores que tributan de sus sueldos cada mes y a la fuerza, sería la escogencia de un verdadero gerente, un alto ejecutivo con sobrada calidad administrativa. ¡Y honesto¡
Haber sido secretario de tal o cual entidad burocrática, gerente o gerentillo en un cargo oficial, donde no se miden resultados y eficacia, o simplemente la ficha de determinado político o congresista, sería optar por el camino del despeñadero.
Comfamiliar no es una empresa privada donde sus dueños pueden decidir su salvación o el infierno. Se trata de una entidad que hemos construido todos, al pagar los aportes que contempla la ley, para que los manejen unos directivos, que a su vez escogen un gerente. Me temo que los tales consejeros pasaron agachados ante el desmangurre de Ariza, quizá beneficiados con mucho o con migajas.
Pero mientras llega el momento para que el juicio recaiga sobre ellos (y no en el juicio final), tienen la oportunidad de actuar con responsabilidad y respeto por los huilenses. Elegir a Losada sería una deshonra, otro agravio imperdonable.
