La casa de la mezquita

Dom, 25/03/2012 - 01:02
Las investigaciones nucleares en las que Irán esta empeñado y su odio declarado contra Estados Unidos y otras potencias europeas son un polvorín que muchos consider

Las investigaciones nucleares en las que Irán esta empeñado y su odio declarado contra Estados Unidos y otras potencias europeas son un polvorín que muchos consideran podría ser la mecha de una nueva confrontación mundial. De ahí la importancia de entender los orígenes más recientes de la animosidad iraní contra Occidente y de Occidente contra Irán. La lectura de La casa de la mezquita, es una buena herramienta para comenzar a comprender la idiosincrasia del problema.

        La casa de la mezquita Kader Abdolah Ediciones Salamandra 384 páginas  

En el caserón de 35 habitaciones, adosado a  la mezquita del tradicional pueblo de Seneyán, vive Aga Yan, patriarca de la extensa familia, propietaria y administradora de la mezquita de tiempo atrás.

Forman parte de la familia, Albaseri, imán de la mezquita; Aga Shoya, ciego alfarero y muecín, la voz que llama desde el minarete a la oración; y las mujeres, hijos y sirvientes, entre ellos, dos excepcionales “abuelas”, quienes, desde su adolescencia hasta su vejez han servido a esta casa, la más importante del pueblo; al mismo tiempo, han compartido el lecho con el notorio y amado poeta de la región.

Al comienzo, el paso de la novela es lento, como es la vida en este pueblo de tejedores de alfombras. Pero, a medida que las ideas extremistas de los ayatolás y de los izquierdistas enemigos del gobierno del Sha Reza Pahlevi cambian el panorama político del país, el paso de la novela acelera a un ritmo vertiginoso, igual a la inevitable revolución que destronará al Sha y  convertirá al país en una teocracia gobernada por ayatolás.

Los cambios políticos y religiosos de Irán afectarán a cada miembro del clan de la mezquita de manera trágica e irrevocable.

El lector va quedando atrapado en los acontecimientos, como ocurre en las mejores novelas. Como espectador impotente de un desastroso drama, irá compenetrándose con el desconcierto de una sociedad pastoril, que enfrenta uno de los cambios más drásticos de su historia.

Este libro, escrito en holandés en su edición original, es considerado, como el segundo preferido de todos los tiempos por los lectores de los Países Bajos.

El autor, el iraní Kader Abdolah, quien, en los años setenta, participó en movimientos estudiantiles izquierdistas contra el Sha y más tarde contra el ayatolá Jomeini, nos entrega este libro desde Holanda, donde reside después de haber huido del régimen de lo ayatolás.

La casa de la mezquita, tiene un tono autobiográfico, que la hace parecer una novela histórica; pero, también tiene toques de fábula. Al mejor estilo de los cuentos persas, comienza con la frase “Había una vez una casa” y nos presenta personajes fantásticos como Josdi, la loca del pueblo, quien en ocasiones tiene dotes de vidente, al igual que los animales que deambulan por la mezquita.

El Corán, siempre presente, controla todo lo que pasa en la vida de cada personaje, el pueblo y el país. Sus bellas citas dan una dimensión poética a las páginas del libro.

Sin embargo, es la presencia muy viva del sexo, la política y el miedo, la que permite tener otra visión de los personajes, sus costumbres y lo ocurrido en Irán durante los últimos años del gobierno del Sha y los primeros de la teocracia establecida por el ayatolá Jomeini.

Aunque, como dice el mismo autor, este no es un documento histórico, sus páginas tienen suficiente base real para permitirnos  un entendimiento de lo ocurrido durante esos años y su influencia en lo que hoy ocurre en la República Islámica de Irán.

 
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