Las secuelas de la reforma tributaria

Publicado por: admin el Lun, 23/12/2019 - 09:15
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El Ministro de Hacienda Alberto Carrasquilla y con él el gobierno del Presidente Duque se salieron con la suya. Contra todos los pronósticos, en medio del rechazo ciudadano y la opinión adversa de
Las secuelas de la reforma tributaria
El Ministro de Hacienda Alberto Carrasquilla y con él el gobierno del Presidente Duque se salieron con la suya. Contra todos los pronósticos, en medio del rechazo ciudadano y la opinión adversa de los expertos, así como de reconocidos centros de pensamiento como FEDESARROLLO y ANIF, se las apañó para lograr los votos necesarios para la aprobación de reforma tributaria 2.0, la número 16 en 28 años (¡!). Esta, al igual que las otras, acentúa el carácter regresivo del Estatuto tributario, como lo constató la Comisión del gasto público creada por mandato de la reforma tributaria de 2016, según la cual “el esquema tributario colombiano no cumple con los principios de eficiencia y equidad característico de un sistema fiscal  exitoso”, como lo manda la propia Constitución en su artículo 363. En este caso, como ocurría con las Cédulas reales, aquí en Colombia se obedece la Constitución pero no se cumple (¡!). Esta vez, sin embargo, les tocó ceder en algo para lograr su cometido. En procura de atemperar y apaciguar los caldeados ánimos, que se puso de manifiesto el 21N, se doró la píldora accediendo a incluir en la ponencia algunas concesiones menores. Como en la parábola del rico Epulón, a los pobres les tocará recoger las migajas que caerán de la mesa en la que se repartirán las mayores gabelas impositivas al gran capital. El ex vicepresidente y Jefe natural de Cambio Radical Germán Vargas, al referirse al texto aprobado el año anterior de la Ley de “financiamiento”, manifestó que “la gran afectada con la reforma será la clase media, que después de haber soportado las dos últimas reformas ahora tendrá que asumir una mayor carga tributaria”. Ello es tanto más cierto, en la medida que para tratar de compensar, así sea parcialmente, lo que se va a dejar de recaudar por cuenta de todas estas gabelas, se le cargó la mano a la clase media. Como afirma el Presidente ejecutivo de Tributar Consultores S. A Carlos Lizcano, la mal llamada Ley de financiamiento, que ahora se revive, “descarga toda su fuerza y contundencia sobre la clase media colombiana, la cual, bajo estas circunstancias, se convierte en una población vulnerable. Esto por cuanto, tendrá que asumir un impuesto que afectará en mayor medida su capacidad económica, con lo cual, en cualquier momento, puede desmejorar sustancialmente su situación económica”. Y, como es consabido, en Colombia gran parte de esa clase media está en condiciones de vulnerabilidad, con un pié adentro y otro pié afuera de la clase media, en riesgo de volver a caer en la trampa de la pobreza. Sorprende ahora, que haya sido Cambio Radical la colectividad que salvó con sus votos la reforma tributaria 2.0 aprobada, que se parece tanto a la denostada Ley de “financiamiento”, ahora de “crecimiento”, como una gota de agua a otra gota de agua. En este contexto, la propuesta del Presidente Iván Duque, a última hora, en respuesta a la indignación de los marchantes desde el pasado 21N y de los cacerolazos, de introducir en la reforma tributaria 2.0 tres disposiciones que aliviarían la suerte de los más vulnerables no pasan de ser paños de agua tibia. Son básicamente tres las propuestas: la devolución del IVA a la población sisbenizada, la reducción del aporte a salud de los pensionados que reciben mesadas de un salario mínimo  del 12% actual al 8% en 2020 y 4% en 2022. Y las empresas que contraten a jóvenes menores de 28 años, siempre y cuando se trate de su primer empleo, podrán deducir el equivalente al 120% del salario devengado por el empleado. Durante tres días al año se dejará de cobrar el IVA en la compra de artículos como vestuario, calzado, útiles y tecnologías. Sumados todos estos beneficios, según la DIAN, al cuantificarlos tendrán un costo fiscal de $3 billones para muchos, que contrasta con los más de $9 billones para unos pocos. Bien dice el Director del Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana Luis Carlos Reyes, “estas son concesiones bien pequeñas para seguir justificando $9 billones en recortes tributarios a las empresas y personas de más altos recursos del país”. El Gobierno Nacional y el Congreso de la República deben tomar atenta nota, para profundizar el diálogo social propuesto por el Presidente Duque, del llamado reciente de la Secretaria ejecutiva de la CEPAL Alicia Bárcena en el sentido que “llegó la hora de la igualdad y de un nuevo estilo de desarrollo. Es hora de replantear los pactos sociales y superar un modelo económico basado en la cultura del privilegio, que prioriza el interés privado sobre el público, el capital sobre el trabajo, la acumulación sobre la redistribución”. Como bien afirma ella “La superación de la pobreza en la región no exige solamente crecimiento económico; este debe estar acompañado por políticas redistributivas y políticas fiscales activas” y remata diciendo: “el llamado es a construir pactos sociales para la igualdad”, así de claro y contundente.