En los últimos seis meses la incursión subversiva en el departamento del Cauca ha pretendido enviarle a la opinión pública un mensaje de empoderamiento y cambio de estrategia por parte de los alzados en armas.
Allí, en pleno corazón del Cauca, es donde el bandido Luis Eliécer Rueda alias “Matías” viene sembrando el terror y la confusión con el anacrónico discurso de tomarse el poder por las armas, tratando de ganar adeptos entre pobladores e indígenas que ignoran en muchos casos que el “Movimiento Bolivariano” es igual a las Farc, movimiento que promueve este terrorista.
¿Violar los protocolos internacionales, usar casas de los pobladores como trincheras es propio de rebeldes? ¿O de un ejército que se autoproclama del pueblo?
Muchos colombianos nos preguntamos esto con desazón, pues es absurdo que, por un lado, los terroristas de las Farc pretendan llamarse “ejército del pueblo” masacrando y aniquilando colombianos a diestra y siniestra, ni son un ejército pues su comportamiento de pandilla armada y movimientos de roedores cada día desdibuja todo lo que han vendido a la comunidad internacional, diferentes ONG y líderes de izquierda en el mundo; y por otro lado, quienes todavía se atreven a llamar “rebeldes” a los terroristas de las Farc deberían ubicarse. ¿Acaso tenemos en Colombia una dictadura?
Los constantes hostigamientos y ataques con modalidades del terror internacional nos dan una clara luz. Primero, que las Farc están retomando posiciones sobre todo en el sur del país; el Cauca esta infestado, al parecer, por cuatro columnas subversivas que lidera el bandido alias “Matías”, en ese departamento buscan el control de la coca y posterior comercialización buscando su salida por la Costa Pacífica y el sur del país, darle apoyo y provisiones al comando conjunto de occidente de las Farc. Esa es la tarea del bandido.
Las Farc empezaron a cambiar aparentemente de táctica por dos posibles motivos: el primero, por el cierre que las Fuerzas Militares le han hecho para frenar su llegada al Valle del Cauca y especialmente a zonas aledañas a Cali, con las operaciones “Ángel” y “Fuego Azul”, por eso no han tenido otra opción que estar en la Cordillera Central con sus cuatro estructuras definidas pregonando el “Movimiento Bolivariano”, guardando la retaguardia al comando conjunto de occidente y haciendo terrorismo. La razón del porqué el Cauca ha sido la víctima de la mayor embestida de las Farc en más de ocho años, es sencilla: el Departamento del Cauca es, al parecer, guarida de su mayor cabecilla, allí es donde se produce la autosuficiencia logística de la organización terrorista, organización de “masas”, todo tipo de actividades conexas al narcotráfico, desde el control de la siembra de la hoja de coca hasta la “comercialización del producto final”, la coca. Además, es la zona perfecta para hacer empalme con las estructuras ubicadas en Tolima y Huila.
Por lo pronto, los colombianos nos solidarizamos con el dolor y las angustias que padece el Cauca por parte de los terroristas, y hacemos votos para que las fuerzas del orden hagan lo propio. Los colombianos quieren resultados pues se lee a gritos la ausencia de un Plan Patriota que dio resultados por cerca de ocho años, eso es imperativo pues nos resistimos a creer, por un lado, el terror de la pandilla de las Farc tomando de trinchera casas de ciudadanos, y por otro, que culpen de los daños al Estado por prestar el servicio de seguridad y presencia institucional en las regiones, mientras se hacen ojos de voluntad de paz al gobierno, ¿voluntad de paz mandando chivas bomba? A los pobladores de Toribío, Argelia, Sucre y demás poblaciones del Cauca afectadas por el terror de los violentos, fortaleza. Y todo el apoyo moral a quienes guardan la ley y el orden en la patria.
Twitter: @g_rodriguezm
¿Por qué el Cauca?
Mié, 20/07/2011 - 00:00
En los últimos seis meses la incursión subversiva en el departamento del Cauca ha pretendido enviarle a la opinión pública un mensaje de empoderamiento y cambio de estrategia por parte de los al
