No vengamos con exageraciones y vayamos a comparar a Santos con Stalin, hasta allá no llegamos, nuestra imaginación no está acostumbrada a tamañas desproporciones. De todas maneras me disculpo de antemano con el lector por el atrevimiento que voy a cometer de proponer ciertas similitudes entre el ‘acero’ de Stalin y el ‘yeso’ de Santos. Pero cada vez que leo sobre Stalin pienso en un alumno que tiene por acá.
Vaya y venga pero no me permitiré caer en pequeñeces como que sus apellidos empiezan por S y que tienen el mismo número de letras, ¡esas son estupideces! Ni tampoco con que ambos fueron unos infiltrados, el uno de Uribe y el otro de Lenin, eso es muy frecuente en personajillos mediocres que hacen lo que sea por llegar al poder y mantenerse en él.
Stalin confundió a su rival Trotski para que no asistiera al funeral de Lenin y desde ahí cerrarle el paso y Santos… me remito a Ricardo Puentes quien escribió :“Desde hace mucho nos enteramos de que Juan Manuel Santos estuvo detrás del montaje contra Andrés Felipe Arias. Santos planeó todo con sumo cuidado y contó con la complicidad de Nohemí Sanín para cortarle el camino seguro a la presidencia como heredero natural de Álvaro Uribe Vélez”. Y le creo.
¿Y por qué no habría de creerle? Como también se le puede creer a José Obdulio Gaviria su recientemente confesión: “Puede decirse que Uribe no intervino en la escogencia de su sucesor, a pesar de que tenía todo el derecho y la posibilidad de señalarlo”. Tampoco Stalin fue señalado por Lenin. ¿Será esto digno de mención?
Ensayaré por otro lado, en 1925 Stalin dijo: “a un borracho no le preocupa la política” y derogó la prohibición del consumo y producción del alcohol que instauró el Zar Nicolás II en1914 y que había mantenido Lenin a pesar de la Guerra Civil. ¿Y eso qué tiene que ver con Santos? Tal vez nada pero llevamos cinco años en que la producción y el consumo de drogas se ha multiplicado. Tal vez a un drogadicto no le preocupe tampoco la política.
Hasta ahora nada de importancia se ha dicho aquí y renuevo mis disculpas. Tal vez me podría excusar diciendo que ya estoy delirando de tanto ver y oír las cosas mas absurdas del mundo surgidas de los sueños de la razón, de los que nos previno Goya, que producen monstruos. Porque acá en Colombia la razón entró en estado de coma y cualquier locura nueva supera a la anterior como la de ahora: Santos nos amenaza con guerra urbana y con mas y mas impuestos si no le seguimos la corriente… Stalin al que no le seguía la corriente lo hacía fusilar.
De nuevo comparaciones ridículas y que no se me ocurra comparar la hambruna de 1934 creada intencionalmente por Stalin que mató a seis millones de rusos inocentes con la entrega del campo colombiano a unos terroristas. Nada que ver ¿o si? Ojala no tengamos que padecer el hambre que sufren hoy los venezolanos cuando nos impongan un estilo de gobierno como el que ellos llevan años soportando y conviertan a Colombia en un narcoestado improductivo.
Intentaré de nuevo: Si la capacidad teórica de Stalin era limitada la de Santos lo es sobremanera. Por otro lado, Stalin no quería aristócratas cerca de él… Santos se declaró traidor a su clase.
Para consolidarse en el poder Stalin encarceló o asesinó a sus posibles contrincantes. Por su parte Santos se ha ocupado sistemáticamente de perseguir a quienes puedan sustituirlo en el poder o a quienes le hacen oposición.
“Stalin fue un político muy preciso y centrado cuando se trataba de la posición política y personal en el poder”, escucho en un documental. Eso mismo caracteriza a Santos y por eso todo un país se ha visto sujeto a sus intereses por el poder. Por eso, cuando califican a Santos de deschavetado considero que se cae en un error del que saca ventaja este político que ve en el poder una cuestión personal y no un compromiso público. Creo que en esta no estuve tan desacertado.
Para Stalin quien estuviera contra el Partido era un “enemigo del pueblo”, para Santos todo el que vaya contra su gobierno es un “enemigo de la paz”. Y entre otras muchas similitudes termino con la máxima de Stalin: “Todo para el país, nada para el individuo” con la que caracteriza a Santos en sus conversaciones de paz: “Todo para las FARC, nada para los colombianos”.
Santos es Santos y Stalin es Stalin ¡no confunda!
Mié, 22/06/2016 - 02:03
No vengamos con exageraciones y vayamos a comparar a Santos con Stalin, hasta allá no llegamos, nuestra imaginación no está acostumbrada a tamañas desproporciones. De todas maneras me disculpo de
