A esta edad muchas estamos solas por cosas de la vida. Divorciadas, viudas, solteras, qué más da. Las contemporáneas que todavía están casadas desean secretamente estar solas, nos envidian a nosotras. Lo mejor de todo es la libertad, la falta de ataduras. Al estado ideal lo llaman acá “Friends with Benefits” (FWB), amigos con beneficios. Con los FWB la relación se basa en que no hay vínculos sentimentales. Hay amistad, atracción y sexo, pero ambas partes tienen claro que no hay un futuro juntos.
Sin embargo, esta fórmula funciona más para nosotras que para ellos. Ya en esta etapa del cuarto y quinto piso no queremos ronquidos ajenos, olores, tener que hacer desayuno para dos, leer el periódico arrugado, que el personaje maneje el control remoto y no se pierda un partido de fútbol. Pero ellos, en el quinto y sexto piso quieren empleada interna gratis y que además se los de, sobre todo después de administrarse un Viagra. Los hombres no pueden vivir solos (o sin Viagra).
Durante los últimos años he preferido los FWB después de desengaños con casados mentirosos, locos peligrosos o simplemente idiotas. Mi última aventura fue con un tipo más joven que yo. Primera vez en mi vida que hago el papel de Cougar (pantera) como nos dicen acá en los USA a las imitadoras de Samantha en Sex and the City (claro que sin los atractivos y clóset de ella, las comparaciones son odiosas).
Lo voy a llamar por su apellido, Berman. Mi amigo de 45, siete años menor que yo, tenía la ventaja de que no necesitaba Viagra o sea que el temor de un ataque cardíaco en medio de aquello disminuyó considerablemente. Pero Berman tenía un problema. Según él, era adicto al sexo, léase más bien a la pornografía. Eso se le tiró el matrimonio que duró diez años y tres hijos. Como con cualquier rehabilitación de una adicción, estaba siguiendo un tratamiento juiciosamente que incluía no alquilar videos de aquellos y bloquear los canales porno de la televisión.
Sin embargo la rehabilitación incluía también no tener sexo casual y Berman me clasificó como tal, tal vez por aquello de ser una cougar o por mi absoluta falta de interés en ir mas allá del FWB o, mas aún, creo yo, por mi carácter que me ha valido el apodo de fiera por donde quiera que voy. El caso es que Berman percibía la relación como pecaminosa y le daban ataques de remordimientos que nos alejaban varios días a la semana.
Berman iba y venía entre su deseo sexual y de compañía y su temor a que estaba rompiendo las reglas de su rehabilitación. Hacia el jueves o viernes de cada semana cedía a la tentación y llegaban los mensajes de texto pidiendo pista, a los que nunca me negué. Aprendí que yo no podía tomar la iniciativa, tenía que esperar al cazador en busca de su fiera, aunque yo le llevara siete años y las reglas del juego estaban claras, éramos solo FWB.
En medio de textos van y vienen cometí una vez el grave error de invitarlo a mi casa. Seguramente Berman estaba en medio de una crisis existencial por su rehabilitación y estar conmigo era contra las reglas. Me dijo que estaba muy ocupado. Lo mandé a donde sabemos.
En medio de la ira que me dio resolví olvidarme de Berman, y para reemplazarlo me fui de compras a uno de mis lugares favoritos, www.babeland.com. Comparando precios y efectividad encontré un adminículo llamado el Berman-Venus G diseñado por la experta en la materia Laura Berman.
Le mandé un email a mi ex-Berman diciéndole que había encontrado el reemplazo perfecto llamado Berman también, más confiable y efectivo, el http://store.babeland.com/vibrators-g-spot/berman-venus-g. Además le dije que por favor me presentara a un viejito que él conoce, un abogado retirado, soltero y sin hijos, 78 años -la edad de mi mamá, que espero no me esté leyendo-, que maneja un carro deportivo y que está loco por casarse.
A su debido tiempo buscaré el arsénico que no deja huellas y se lo suministraré lentamente al viejito después de asegurarme de que haya firmado el testamento. A él si le voy a cocinar. Se me acabarán los problemas económicos. El problema es que Berman nunca me contestó el email y ahora, ¿cómo hago para encontrar al viejito?