José Félix de Restrepo

José Félix de Restrepo

16 de diciembre del 2010

Además de los numerosos cargos como educador, jurisconsulto, magistrado, director de colegios y universidades y presidente del Congreso, José Félix de Restrepo fue un Humanista, en el sentido más alto de la palabra.

Su primera preocupación fue por la educación en el Nuevo Reino, limitada a una sola universidad a cargo de los dominicos y desprovista de ciencias naturales, medicina y filosofía. Entonces viajó por el país impartiendo enseñanzas innovadoras en los más variados campos, y escogiendo muy bien a sus pupilos, cosa de asegurar la perpetuación de sus conocimientos. Entre ellos destaca el Sabio Caldas y los entonces jóvenes Camilo Torres y Antonio Zea.

No es coincidencia que sus alumnos fueran partidarios de la causa independentista y que llegaran a ser próceres de ésta, pues Restrepo también había hecho de la Independencia su causa personal. En efecto, después de 1810, fue puesto a cargo de la Dirección General de Instrucción Pública, cuya tarea fue la de crear las instituciones de la nueva educación. Entonces las ciencias naturales, incluidas la zoología y la botánica como resultado del éxito de la Expedición Botánica, entraron a hacer parte de los programas universitarios, así como también el derecho “moderno”.

Pero había una tercera causa en la vida de Restrepo, que era la de la abolición de la esclavitud. Ya en 1812 había empezado a elaborar la ley de libertad de vientres y desarrollado una propuesta para el reconocimiento de los derechos de los esclavos. Esto lo hizo perdido en las montañas de Antioquia, huyendo la persecución del Pacificador Pablo Murillo, encargado por la Corona de restituir el orden en el Virreinato.

Restrepo murió en Bogotá, ciego y enfermo, a los 72 años de edad, habiendo dejado, además de una vida ejemplar, una cuantiosa cantidad de ensayos sobre los más diversos temas, de las matemáticas a los derechos del hombre.

Cuenta el Doctor Mariano Ospina Rodríguez en su biografía de Restrepo, que ya en el lecho de muerte, confundiendo a un amigo con su hijo Manuel, le dijo antes de expirar: “Manuel, tú serás llamado algunas veces a juzgar; que la justicia dirija todos tus actos: si es necesaria una injusticia para que se trastorne el universo, deja que se trastorne antes que cometer la injusticia”.