La surrealista vida de Salvador Dalí

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La surrealista vida de Salvador Dalí

13 de mayo del 2017

“Hay mucha gente que me pide por la calle autógrafos y realmente no saben si soy un cantante, un actor de cine, un loco o un escritor; no se sabe bien lo que soy”, dijo Dalí una vez. Qué mejor manera de describirlo que sus propias palabras.

Salvador Felipe Jacinto Dalí i Domenech nació el 11 de mayo de 1904 en Figueres, Girona. Fue pintor, escultor, grabador, escenógrafo y escritor.

Su hermano mayor también llamado Salvador, falleció nueve meses antes de que naciera el artista, el 1 de agosto de 1903. Esto marcó al artista, que llegó a tener una crisis de personalidad al creer que el era una copia de su hermano muerto.

Su padre Salvador Dalí i Cusi, era abogado de clase media y notario. Inflexible, de un carácter fuerte. Su madre Felipa Domenech i Ferres, alentaba el interés artístico que tenía Dalí. Salvador Dalí también tuvo una hermana; Anna María Dalí. Ella publicó un libro sobre su hermano, Dalí visto por su hermana. 

En 1916, empezó a pintar  y conoció a Ramón Pichot, un artista local. El padre de Dalí lo envió a clases de pintura con el maestro Juan Nuñez siguiendo el consejo de Pichot. En 1921 su madre murió a causa de un cáncer de útero. Tras la muerte, el padre de Dalí se casó con la hermana de su esposa fallecida.

En 1922 Dalí ingresó a la distinguida Residencia de Estudiantes de Madrid para estudiar en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. En 1924 Dalí ilustró un libro por primera vez. Era una publicación de uno de sus amigos de residencia.

Entre 1922 y 1928 Dalí pasó por varias metamorfosis. Hay obras de Dalí que están influenciadas por el futurismo italiano, después pasó al “Picassiano” en 1926 después de visitar al artista Picasso en París. Pasó por varios momentos hasta llegar al surrealismo.

Dalí fue expulsado de la Academia en 1926, antes de sus exámenes finales por haber dicho que no había nadie que estuviera en condiciones de examinarlo. En aquella época, Dalí se dejó crecer su mostacho que imitaba al pintor Diego Velázques.

Foto: Wikipedia

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En 1929 Dalí participó en el cine junto a Luis Buñuel en la redacción del cortometraje Un chien andalou. En agosto del mismo año, conoció a su esposa Elena Ivanovna Diakonova, una inmigrante rusa, once años mayor que el.

Dalí se unió al grupo surrealista en Montparnasse en París. Su trabajó influyó en el rumbo del surrealismo y fue proclamado como el creador del método paranoico – critico. El padre de Dalí se oponía a la relación y no le gustó la idea de su asociación con los surrealistas ya que se consideraban degeneradores de la moral.

La relación con su padre culminó cuando Dalí realizó un dibujo del Sagrado Corazón de Jesucristo en donde había una inscripción que decía: «En ocasiones, escupo en el retrato de mi madre para entretenerme». Su padre lo desheredó y le prohibió regresar a su casa.

Luego, Dalí y su esposa alquilaron una pequeña cabaña. Compró el terreno y a lo largo de los años la convirtió en la lujosa villa junto al mar que hoy es casa-museo. La pareja se casó en 1934 por lo civil y luego en 1958 por lo católico.

En 1934 Dalí llegó a Estados Unidos, su obra Persistencia… causó revuelo en Nueva York. Al final de 1934 Dalí fue expulsado del movimiento surrealista, a lo que Dalí contestó con su célebre réplica, «Yo soy el surrealismo».

Foto: Flickr

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El patrocinador de Dalí fue Edward James, le compró varias obras y le prestó dinero. Se convirtieron en amigos a tal punto que aparece en la pintura Cisnes reflejando elefantes. Colaboró para la creación de los símbolos más representativos del movimiento: «el teléfono langosta» y el sofá de los labios de Mae West.

Emprendió con Walt Disney la realización de la película Destino, que quedó inconclusa y se publicó en 2003, mucho tiempo después. También aportó decorados para la película Spellbound de Alfred Hitchcock. Desde 1949 Dalí vivió en Cataluña.

Andy Warhol proclamó a Dalí como una de las influencias más notables del Pop art. En 1980 la salud del artista se deterioró, a los 76 años Salvador Dalí sufría de constantes temblores en su mano por el Parkinson que padecía.

El 23 de enero de 1989, Dalí murió de un paro cardíorrespiratorio a lo 84 años. Fue enterrado en la cripta de Figueras, España y dejó como heredero al Estado Español de sus obras.