Izquierda, derecha y centro ¿cómo llegamos?

Publicado por: maria.vargas el Mar, 14/09/2021 - 18:21
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Por: Roger Carrillo Campo.
Izquierda, derecha y centro ¿cómo llegamos?

La concepción ideológica de izquierda o derecha tiene sus orígenes en la “Asamblea Nacional Francesa”, especialmente, en los grupos políticos llamados ”Los girondinos y  jacobinos” que se organizaban en un recinto en los extremos derecha o izquierda. Las dos corrientes pertenecientes a la burguesía de la época, buscaban generar cambios democráticos en la monarquía y la nobleza. 

Los girondinos eran personas que pertenecían a la clase intelectual, empresarial y comerciantes de la región de Gironda; eran moderados y buscaban acuerdos con la monarquía para introducir reformas y limitar en gran medida el poder monárquico. Por su parte, los jacobinos, que se congregaban en un convento dominico –Jacobins- buscaban literalmente, extinguir la monarquía e instaurar un régimen democrático. Tenían ideas avanzadas y proclamaban la instauración de medidas más equilibradas, que beneficiaran a sectores más pobres de la población, posteriormente, mediante el proceso social y político que dio lugar a la revolución francesa (1789), el derrocamiento de Luis XVI, le pone fin al régimen monárquico y se funda la república liberal democrática de Francia.

Tras este hecho, la Asamblea Nacional anuncia la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano, esta proclama progresó en la recapitulación de las ideas revolucionarias, basadas en tres pilares fundamentales: Igualdad, fraternidad y libertad. De este proceso histórico y político, surgen las ideas liberales y conservadoras en el mundo contemporáneo, al igual que las ideologías de emancipación y la aparición de los regímenes democráticos en Europa y América, dando lugar a la consolidación de los procesos democráticos y la separación e independencia de los poderes públicos.

El origen de los partidos políticos en nuestra nación, se remonta al hecho histórico que declara la Independencia de Colombia.  Más adelante, hacia 1840, se instaura la República de la Nueva Granada, dando origen a los partidos liberal y conservador, inspirados en los ideales de los próceres como el libertador Simón Bolívar o Antonio Nariño y el pensamiento de Francisco de Paula Santander. En 1.848, se divulga el primer programa del Partido Liberal, redactado por el ideólogo y político José Ezequiel Rojas, y un año más tarde, los políticos y pensadores José Eusebio Caro y Mariano Ospina Rodríguez, redactaron los postulados del manifiesto doctrinario del Partido Conservador. Durante siglo y medio, los partidos liberal y conservador, libraron múltiples batallas de confrontación ideológica, para imponer sus ideales y doctrinas sociales y económicas para el país, las cuales sentaron las bases ideológicas del Estado, que luego, se materializaron en la Constitución Política de 1886, la que permaneció por más de un siglo.

La lucha partidista por el control del poder político entre liberales y conservadores, dio origen a un periodo de violencia que se denominó La Guerra de los Mil Días” una guerra civil, disputada entre el 17 de octubre de 1899 y el 21 de noviembre de 1902, en un principio entre el partido Liberal y el gobierno del Partido Nacional (conservadores liberales e independientes), en cabeza del presidente Manuel Antonio Sanclemente. Dicha guerra es ganada por las fuerzas del gobierno y deja como resultado más de 100 mil muertes y un país totalmente devastado en lo político, lo social y en lo económico. Como si fuera poco, el 31 de julio de 1900, el vicepresidente José Manuel Marroquín, en alianza con un sector liberal, liderado por Aquileo Parra, derroca al presidente Sanclemente y se toma el poder. Bajo el gobierno de Marroquín, se produce la separación de Panamá, en 1903, lo que produce un inmenso dolor nacional. Dolor que viene a acentuar aún más, la cultura de odio, polarización y resentimientos, que dejan las guerras y que parece, aún persiste en nuestro país.

Posterior a este episodio doloroso de nuestra historia, se desata la violencia política de los años 40 y 50, acentuada por la muerte del líder liberal Jorge Eliécer Gaitán, el 9 de abril de 1948; llega entonces, la mal llamada dictadura de Rojas Pinilla, su caída posterior, y el pacto del Frente Nacional, como mecanismo para superar la crisis de gobernabilidad del país. Al Frente Nacional lo conciben los partidos tradicionales liderados por Alberto Lleras Camargo y Laureano Gómez, quienes firman el Pacto de Benidorm, el 24 de julio de 1956. Con este pacto, acuerdan la alternancia del poder político entre los 1958 y 1974, ocasionando la exclusión de sectores liberales y conservadores, lo que generó descontento y pugnas entre sus líderes.

Estas exclusiones políticas, dan lugar a la aparición de otras organizaciones como: el Movimiento de Renovación Liberal -MRL-, el Movimiento Democrático Nacional -MDN- Alianza Nacional Popular -ANAPO- y el Partido Comunista, entre otros; todas estas corrientes de pensamiento, lideradas por caudillos que buscaban debilitar y acabar con el Frente Nacional, que finalmente originó la aparición de fenómenos de violencia, de guerrillas, exclusión política, corrupción, narcotráfico y polarización, causando así, la crisis de los partidos tradicionales en Colombia.

Es así como esta situación de crisis de los partidos, obliga imperiosamente a realizar un autoexamen e introducir procesos de reingeniería, que les permita sintonizarse con un electorado más informado y exigente, y dar respuesta a las demandas de la sociedad. Es decir, los partidos políticos hoy, deben estar permanentemente en procesos de aprendizaje, cambios y reformas de sus estatutos, para interpretar las demandas de los electores que son cambiantes, de lo contrario serán sustituidos o desaparecerán en el tiempo.

¿Qué es un partido de centro?

La crisis  y decadencia ideológica de los partidos tradicionales de derecha o de izquierda, dieron origen  a la aparición de  movimientos y partidos políticos que manifiestan ubicarse en el centro, es decir, se caracterizan por una perspectiva política intermedia, entre los partidos de derecha o izquierda, o también pueden catalogarse en el fondo, como bipartidistas moderados, conocidos popularmente como centro derecha o centro izquierda; así, muchos de estos movimientos y partidos políticos que se ubican en “el centro”, carecen de  ideología política definida, valores y principios; en teoría política, se les conoce como partidos empresa, que se crean para un objetivo electoral en , de corto y mediano plazo, que buscan llamar la atención de votantes que se identifican con posturas liberales o “progresistas” y no logran consolidarse en el largo plazo.

El Acto Legislativo 01 de 2003, introdujo cambios sustanciales en el régimen político colombiano, dando origen a la conformación de un sistema político multipartidista que género en una “explosión” de organizaciones políticas, partidos o movimientos de minorías étnicas, movimientos significativos de ciudadanos, de los cuales, muchos desaparecen rápidamente del espectro político, por no alcanzar el umbral electoral. Estas organizaciones políticas, se convierten en empresas expendedoras de avales, sin ningún proyecto político serio que aporte al desarrollo país y consolidación de la democracia.

Actualmente, partidos o movimientos como el MIRA, Polo Democrático Alternativo, Nuevo Liberalismo -que recientemente le fue resucitada su personería jurídica-, Alianza Verde, Alianza M-19, Partido de la U, Cambio Radical, Centro Democrático, Colombia Humana entre otros, se han formado a través de disidentes liberales, conservadores o líderes de izquierda. Partidos liderados por caudillos, clanes familiares o confesiones político- religiosas.

La dificultad de conformar partido de gobierno en los últimos años, ha dado lugar a la aparición de candidatos presidenciales inscritos por el mecanismo de inscripción de comités para recolección e inscripción por firmas, con el objetivo de tener cierta independencia frente a los partidos tradicionales y poder realizar alianzas políticas o coaliciones de partidos; este mecanismo les permite a los candidatos realizar campañas anticipadamente con la recolección de firmas y los costos son más favorables, pues cada aspirante debe recoger 586.000 firmas debidamente certificadas, que representan el 3 % de los votos válidos de la más reciente elección presidencial que fue en el 2018. Lo que se colige de este mecanismo de inscripción de candidatos por firmas, es que hay una clara muestra de la decadencia y desprestigio de los partidos políticos tradicionales.

Frente a este panorama de crisis de los partidos, el  recurrente abstencionismo -que algunas veces  supera niveles del 50 % de los colombianos aptos para votar- el boom de partidos, movimientos políticos transitorios,  el precario control en la financiación de las campañas electorales y la corrupción en los escrutinios electorales, nos muestra la urgencia de una reforma política y electoral que considere la implantación del voto obligatorio, la financiación de las campañas por el Estado que permita competir en condiciones de igualdad, de equidad y que establezca reglas claras para limitar la proliferación de partidos, movimientos políticos sin ideología y valores que, solo se dedican al mercantilismo electoral. 

Los partidos políticos en la actual coyuntura, necesitan de líderes que sean generadores de opinión, que interpreten las demandas de los electores, presenten propuestas audaces, hagan presencia en las regiones, generen cultura política, adopten canales de comunicación mediante campañas más personalizadas, mediáticas y que contribuyan al fortalecimiento de las instituciones democráticas. 

De cara al debate electoral que se avecina, hay que estudiar bien las propuestas de los candidatos, no hay lugar a más polarización, populismo y caudillismo, el país requiere avanzar en la reconstrucción de su tejido social, buscar consensos para sacar adelante las reformas estructurales, recuperar la confianza en las instituciones, cerrar las brechas de pobreza, desigualdad, inequidad, estimular la inversión y el crecimiento crecimiento económico.