La orden busca llevar a 120 presos de Buenaventura a cárceles de máxima seguridad para impedir que continúen coordinando actividades criminales desde prisión.
La primera casa, de 60 metros cuadrados y tres habitaciones, fue entregada a la familia Asprilla. Grupo Argos anunció que ampliará su donación a 1.000 viviendas.