Aceites para el rostro: ¿cómo usar según el tipo de piel?

Publicado por: felipe.lopez el Mar, 16/02/2021 - 15:31
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Dependiendo de si su piel es mixta, grasa, seca o sensible, así es cómo debería usar los aceites especiales para el rostro.
aceites
Créditos:
senivpetro

La mayoría de personas se asustan ante los aceites para el rostro, especialmente quienes tienen piel grasa o mixta. Sin embargo, lo que muchos desconocen es que el mercado propone una extensa variedad que se adapta a las necesidades de todos los tipos de cutis.

Entre las preocupaciones está el sentir algo pegajoso, tener una apariencia muy brillante o padecer algún tipo de acné, pero no todos los aceites son iguales y no todos tienen el mismo efecto. Algunos son muy buenos para hidratar en profundidad, desmaquillar, entre otros beneficios, lo importante es saber cómo escogerlos y usar.

¿Entonces es mejor un aceite una crema? Para esto es mejor diferenciar entre hidratar y humectar, Antonia Álvaro, experta en la materia, explica: “Generalmente, se utiliza el término hidratación para definir la capacidad humectante de un aceite, pero son funciones diferenciadas y ambas necesarias para mantener la piel bonita, cuidada y sana. Humectar la piel implica retener su hidratación y prevenir la pérdida de agua transepidérmica a través de mantener la función barrera de la piel. Los aceites vegetales lo consiguen de diferentes formas en función de su estructura química y su concentración en ácidos grasos. Cuando hablamos de hidratación, lo que hacemos es aportar agua a nivel de la membrana celular y esto lo podemos conseguir a través de cremas o de sérums específicos formulados con esta función”.

“Para retener el agua en la piel, una crema hidratante requiere ser vehiculizada en una fase lipídica, similar a los lípidos que conforman las membranas celulares de la piel (formadas por aceites). Pero si queremos hidratarla, maximizando los recursos hídricos naturales de nuestro organismo, ahí los aceites faciales son los ganadores, porque no sólo van a impedir la pérdida de agua transepidérmica, sino que además van a aportar nutrientes, antioxidantes y ácidos grasos esenciales como los omegas 3,6 y 9”, agrega la farmacéutica Mar Sieira.

En cuanto al momento del día en que se deben usar, el paso de la rutina debe adecuarse a las necesidades de la persona, sin embargo, la regla explica que se empieza con los productos más ligeros y terminar con los más espesos.

En ese sentido, se haría primero la limpieza facial, contorno de ojos y luego el aceite, a menos de que se utilice un ácido o retinoide, este paso iría después de limpiar la cara, “dejando unos 10-15 minutos para que actúe y penetre en la piel. Pasado este tiempo, puedes aplicarte el aceite como agente hidratante y reparador”, sugiere Sieira.

Para no dejar el rostro con esa sensación grasosa, todo dependerá de qué tipo de aceite esté usando, además, también hay unos trucos para facilitar su uso. Se puede empezar con rosear agua de rosas o nerolí antes de los aceites, ya que esta bruma tiene dos funciones: “tras la limpieza facial, permite restablecer el pH de la piel y mejorar la absorción del aceite. Con la piel húmeda por el agua floral, se recomienda aplicar el aceite y masajear el rostro durante al menos un minuto. Además de evitar tener una sensación pegajosa, se notarán los beneficios del propio masaje, que activará la circulación sanguínea”, sugiere el equipo de Rowse.

Por otro lado, otro tip es no abusar de la cantidad, dos o cuatro gotas serán necesarias para ver resultados, se aplican con suaves presiones de las palmas de las manos, sobre cara, cuello y escote.

¿Qué aceites usar según el tipo de piel?

“Los aceites que en su formulación contienen diferentes aceites vegetales con una concentración similar a la piel, de Omega 6 y 3, son imprescindibles para todo tipo de pieles, ya que no los sintetizamos y juegan un papel fundamental en su salud, aspecto y prevención de la oxidación celular”, dice la especialista Antonia Álvaro, “para pieles secas es conveniente aportar otros ácidos grasos como el Omega 9 y los llamados ácidos grasos saturados. Para pieles grasas aquellos que contienen Omega 6, por su acción seborreguladora”

Para pieles secas: “El de argán, el de almendras dulces o el de marula, aunque es menos conocido en España, es muy hidratante y emoliente en pieles secas”, aconseja Mar Sieira.

Para pieles mixtas: si no tienen tendencia al acné, se recomienda usar aceite de cáñamo (o hemp), combinando con agua de nerolí.

Para pieles grasas o con acné: el aceite de cilantro o jojoba serán los mejores aliados por su función seborreguladora. “En estas pieles se produce un exceso en la secreción de sebo y estos dos aceites, por mecanismos celulares, son capaces de controlar este exceso y devolver a la piel el equilibrio que necesita”, dice Mar Sieira.

Para pieles sensibles: la mejor alternativa sería un agua de hamamelis con aceite de macademia, así lo asegura el equipo de Rowse.

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