Claves para entender el estallido social en Kazajistán

6 Enero 2022, 09:28 AM
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Agencia Sputnik Mundo
Las protestas masivas provocadas por el aumento del precio del gas licuado de petróleo culminaron en disturbios en Kazajistán.

Las protestas masivas provocadas por el aumento del precio del gas licuado de petróleo culminaron en disturbios en varias ciudades de Kazajistán, entre ellas la más grande, Almaty, y la capital, Nur-Sultán.

El presidente del país, Kasim-Yomart Tokáev, decretó el estado de emergencia en todo el territorio nacional y aceptó la dimisión del Gobierno.

El mandatario calificó las manifestaciones de actos de agresión externa y pidió ayuda a los países de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC), formada por Rusia, Bielorrusia, Armenia, Tayikistán y Kirguistán. La organización ya ha confirmado el envío de fuerzas de paz al país para estabilizar la situación.

Los manifestantes exigen reducir el precio a 50 tenge por litro, unos 0,12 dólares. Antes de nuevo año el precio había subido a 80 tenge, 0,18 dólares, luego a 100 tenge equivalentes a 0,23 dólares y después a 120 tenge por litro, 0,28 dólares.

Además, las autoridades anunciaron reducciones de precios de gas hasta 50 tenge por litro en las regiones Manguistau y Aktobe. El mandatario también ordenó controlar durante seis meses los precios del gas licuado y la gasolina.

Sputnik habló con dos economistas para saber si a Kazajistán le espera una escasez de gas licuado y cuánto tiempo podrá el Gobierno mantener los precios bajos. Según Serguéi Smirnov, las protestas podrían haberse evitado si las autoridades kazajas no hubieran retrasado las reparaciones de la planta de procesamiento de gas de Zhanaozen, que funciona desde 1973.

"La planta de procesamiento de gas de Zhanaozen funciona desde la época soviética; es una de las más antiguas y desgastadas. La pregunta que se plantea es por qué en 30 años, Kazajistán no ha podido modernizarla. No podíamos ni debíamos llegar a esto", señaló.

El economista subrayó que la producción de gas en una planta de este tipo es más cara, lo que al final llegaba a afectar al precio para el consumidor.

"En Kazajstán, cuando suben los precios del combustible, les gusta decir que tenemos el gas más barato, la gasolina más barata, etc. Pero se olvidan de comparar los salarios", concluyó Smirnov.

¿Habrá escasez de gas?

 

Tras su compromiso, el Gobierno debe mantener los precios de la gasolina a 50 tenge por litro en la región de Manguistau y en Aktobe. Según Smirnov para lograr este objetivo puede haber dos opciones: o bien las gasolineras locales no tendrán gasolina, lo que provocará una escasez, o el presupuesto estatal pagará dinero extra a las gasolineras para que los kazajos puedan obtener gasolina barata.

El Gobierno mantendrá los precios del gas durante un tiempo más para tranquilizar a la población, "pero las autoridades no podrán hacerlo durante mucho tiempo. No hay tanto dinero en el presupuesto. Además, nuestro gas barato puede filtrarse a los países vecinos", señaló Smirnov.

Por otro lado, el economista Arman Baiganov cree que ninguna gasolinera operará con pérdidas, vendiendo el gas a 50 tenge por litro sin subvención.

"Si las gasolineras de las regiones Manguistau y Aktobe cierran, puede surgir un mercado en el que se venderá combustible de forma ilegal. Los precios allí serán de 100 tenge o más", advirtió.

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