Papa Francisco condena guerras en pandemia e inequidad con vacunas

Publicado por: erika.diaz el Dom, 04/04/2021 - 08:11
Share
El sumo pontífice llamó la atención por las guerras que no cesan en medio de la delicada situación por el coronavirus. También recordó que los más pobres también tienen derecho a ser inmunes.
Papa Francisco condena guerras en pandemia e inequidad con vacunas

El papa Francisco, en su bendición tradicional Urbi et Orbi del Domingo de Resurrección, pidió acallar las armas y cesar la violencia al calificar de "escandaloso" que los conflictos armados continúen en medio de la pandemia.

"La pandemia todavía está en pleno curso, la crisis social y económica es muy grave, especialmente para los más pobres; y a pesar de todo —y es escandaloso— los conflictos armados no cesan y los arsenales militares se refuerzan. Este es el escándalo de hoy".

El obispo de Roma recordó que "todavía hay demasiadas guerras y demasiada violencia en el mundo".

"Que el Señor, que es nuestra paz, nos ayude a vencer la mentalidad de la guerra. Que permita a los prisioneros de los conflictos, especialmente en el este de Ucrania y en Nagorno Karabaj, que regresen sanos y salvos a sus familias, e inspire a los gobernantes de todo el mundo para que se frene la carrera de armas", pidió Francisco.

El papa expresó su cercanía a miles de personas en Birmania que "están comprometidos con la democracia, haciendo oír su voz de forma pacífica, sabiendo que el odio sólo puede disiparse con el amor".

También se solidarizó con los migrantes en cuyos rostros, dijo, "reconocemos el rostro desfigurado y sufriente del Señor que asciende al Calvario".

El papa agradeció a los países como Jordania y el Líbano que acogen generosamente a los que buscan refugio, e instó a la comunidad internacional a apoyar al pueblo libanés en su vocación de ser "una tierra de encuentro, convivencia y pluralismo".

También pidió que cese el clamor de las armas "en la amada y atormentada Siria, donde millones de personas viven en condiciones inhumanas", en Yemen cuyas vicisitudes están "rodeadas de un silencio ensordecedor y escandaloso" y en Libia, donde se vislumbra hoy una salida tras años de sangrientos enfrentamientos. 

Asimismo, el papa llamó la atención sobre la inequidad que se vive con respecto a la distribución de vacunas en el mundo. Aseguró que "todas las personas, especialmente las más frágiles, necesitan asistencia y tienen derecho a acceder a los tratamientos necesarios" para enfrentar la dura contingencia sanitaria.

Francisco afirmó que "la pandemia está en pleno apogeo” y que “la crisis social y económica es particularmente grave para los pobres”.

Por ese motivo, pidió a la comunidad internacional que haga un compromiso común para superar los retrasos. También hizo votos para que Dios dé consuelo y alivie la fatiga del personal de salud que pone la cara en medio de la pandemia.

Dado que la bendición no se pudo realizar desde el balcón de la sede papal, como se realiza generalmente, por las restricciones que ha traído la pandemia, la misa se realizó desde la Catedral de San Pedro en Roma, Italia, con un número limitado de 200 personas.

Las celebraciones de la semana más importante para la Religión católica iniciaron con el llamado Domingo de Ramos. Sin embargo, el aumento de los contagios de COVID-19 en varios países, así como las indicaciones dadas desde el Vaticano para evitar nuevos contagios durante estas fechas, obligaron a suspender varios de los ritos que tradicionalmente se desarrollan durante la semana y a realizar las ceremonias principalmente de manera virtual.

Según el decreto del 25 de marzo de 2020, vigente para 2021, la fecha de la Pascua "no puede ser trasladada" a otro momento del año, por lo que en los países donde siga activa la pandemia, “los obispos y presbíteros deben celebrar los ritos de la Semana Santa sin la presencia del pueblo y en un lugar adecuado, evitando la concelebración y omitiendo el saludo de paz”.

Con contenido de Sputnik y Anadolu

Siga a KIENYKE en Google News