A pesar de la polémica generada en las últimas semanas en torno al que era el inminente nombramiento del historiador Darío Acevedo como director del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH), el presidente Iván Duque firmó el decreto que lo deja a cargo de la institución que debe velar por investigar con objetividad e independencia los hechos históricos que han marcado el conflicto armado colombiano sin importar su bando.
La polémica en torno al nombramiento de Acevedo se generó no solo por su reiteradas afirmaciones que apuntan a que en Colombia no existe el conflicto armado, sino también por sus constantes críticas contra líderes de la oposición y directores de ONG que han acompañado el proceso de paz y su implementación.
https://twitter.com/colombiascopio/status/1097958584359497728
Justo antes de su nombramiento, Acevedo se enfrascó en una agria controversia en Twitter con el fundador de Dejusticia, Rodrigo Uprimny, al señalar que trabajó para el magistrado Carlos Gaviria. "El dr. Uprimny, jurista de izquierda fue magistrado auxiliar de Carlos Gaviria, candidato del Polo y nunca se declaró impedido de tener funciones constitucionales", dijo.
Uprimny desmintió a Acevedo asegurando que nunca trabajó para Gaviria y que su amistad con él no debía ser un elemento para demeritar su labor como jurista:
"El tema no es si yo soy de izquierda o no, o si usted es de derecha o no sino dos cosas: 1) su rigor para establecer hechos pues se precia de historiador y aspira a dirigir el CNMH pero hizo afirmaciones falsas sobre mi. 2)Mi objeción a que usted dirija la CNMH no es por sus posturas políticas sino porque es, incongruente, incluso ilegal, que alguien que niega el conflicto armado dirija una institución que tiene, por ley, que documentar las atrocidades ocurridas con ocasión del conflicto armado", escribió.
De cualquier forma, el asunto no tiene marcha atrás y la polémica está lejos de terminar con el nombramiento de Acevedo, puesto que la opinión pública estará fiscalizando sus decisiones en un ente dedicado a investigar históricamente tanto las peores atrocidades cometidas en el conflicto como sus móviles políticos.
