Alfonso Prada y el derrumbe del Partido Verde

Alfonso Prada y el derrumbe del Partido Verde

27 de Agosto del 2013

Alfonso Prada es copresidente del Partido Verde y figura con autoridad para admitir que su colectividad está en crisis.

– No le quepa la menor duda. Está despelotado. Yo estoy en obligación de dar a conocer ese despelote, admite –de entrada- el congresista.

Prada se rie de la situación de su partido:

– Llegamos a tener ocho millones de votos, en los cálculos electorales. Después cinco y finalmente tres. Cada vez que Mockus hablaba en los debates presidenciales perdíamos un millón. La ola es un movimiento de opinión que aparece y desaparece porque es el voto espontáneo. Es la fotografía de un momento, pero no es un partido estructurado. La gente tiende a cometer un error garrafal y es identificar la ola como si fuera un partido estructurado que se llama verde. El Partido Verde terminó en 8 congresistas. Tiene el 1.5% de la representación de la Cámara y el 5 % de la representación del Senado.

Prada tiene muy claro el ascenso y el derrumbe de su partido…

Logramos despertar los sentimientos de indignación de los colombianos frente a la política tradicional. Se dio porque tres personas de orígenes muy diferentes, Lucho Garzón, Peñalosa y Mockus, coincidieron en una buena fórmula, aunque tenían diferencias profundas.

Cuando pasa la ola, pasa el encantamiento, quedamos en la justa medida de las diferencias internas que no se superaron nunca. Cada uno cogió un camino diferente, se muere Gilma Jiménez y el partido queda en nada.

Hay quienes dicen que usted le hace daño al Partido Verde…

El partido Verde no necesita un Prada para hacerse daño. Yo soy el mensajero que evidencia que hay una crisis. Encuentro gente absolutamente cercana al gobierno de Gustavo Petro. Hay otros encantados con la Marcha Patriótica y son amigos de Piedad Córdoba e Iván Cepeda. Algunos están cerca del expresidente Uribe. Otros preferimos estar cerca del presidente Santos.

¿Son los verdes un arco iris, quizá una veleta?

Requerimos una definición ideológica y después precisar las posibilidades electorales, preocupados por el umbral. Si las elecciones fueran mañana, me temo que el partido difícilmente lograría el umbral. Seguramente me van a estigmatizar algunos miembros radicales verdes que suponen que estoy sentenciando a muerte al partido.

No estoy liquidando nada. Estoy evidenciando que la crisis puede llevar a desaparecer el partido si no afina estrategias para poder presentarse en las elecciones de marzo con posibilidades electorales. Yo diría que solos no es posible.

¿A usted por qué no le gusta la posible coalición con los progresistas de Petro?

A mí me gusta más la revocatoria de Petro. Me gusta más criticar y hacerle oposición a su gobierno que aliarme con él para hacer un proyecto de sociedad.

¿Con quién estaría más a gusto?

Dentro de la mesa de Unidad Nacional tenemos aproximaciones a los criterios liberales con que el presidente ha orientado el proceso de paz, la atención a las víctimas, etc. Ahí hay dos aliados naturales, el liberalismo y Cambio Radical.  No me veo tan cercano a los otros partidos de la Unidad Nacional y creo que por esa vía podríamos, por lo menos explorar posibilidades de acuerdos.

Conviene revisar con ellos la presentación conjunta de un nuevo proyecto, como fue el Partido Verde en su momento, a través de una fusión.

¿Crear un nuevo partido?

Crear una alternativa parecida al verde, con un nuevo escenario, con una nueva presentación…

¿Ha hecho avances en esa dirección?

Yo dialogo con todo el mundo en el Congreso de la República, con congresistas, y busco la manera de que el Partido Verde explore posibilidades.

Negarse a explorar esas posibilidades es negarse a evidenciar una crisis que lo puede llevar a liquidarse en marzo, no por voluntad de la dirección nacional sino por voluntad de los ciudadanos. Esa es la tónica.

Alfonso Prada

En todo caso el Partido Verde colombiano no es el Partido Verde de Europa…

Es un Partido Verde colombiano, que se armó desde la diferencia, con un eslogan de construir sobre lo construido. Con un éxito de tres exalcaldes probado. Pero también reconozco que era supremamente difícil transformar un movimiento de opinión pública en una estructura organizativa.

¿Usted estará con la reelección de Santos o con su amigo de siempre Enrique Peñalosa?

Peñalosa es un hombre que admiro, que he acompañado muchísimo, con el cual construimos muchas cosas y yo espero que estemos en el mismo proyecto político. Lo hemos estado hasta el día de hoy. Creo que debe prepararse para reemplazar a Petro, si logramos la revocatoria. Lo necesitamos para reorientar la ciudad.

¿Se desmonta usted de un proyecto que un día soñaron con el mismo Peñalosa?

Respeto profundamente su aspiración. Cuando las cartas se pongan sobre la mesa, tomaremos la decisión respectiva. Peñalosa es el alcalde que necesita Bogotá o cualquier ciudad de Colombia, pero cada día trae su afán.

¿Qué lo distancia hoy de Peñalosa?

No me gusta nada cuando plantea una consulta popular con los progresistas. No me veo en la misma mesa con Petro, cuando hemos sido precisamente todo lo contrario y su oposición radical. Me parece que es una contradicción insuperable que no me gusta. Esos son los caminos que vamos a tener que mirar.

¿Usted está comprometido con Santos y no con Peñalosa?

Peñalosa quisiera que yo no estuviera tan cercano a Santos. Y yo quisiera que él no estuviera tan lejano del presidente.

Finalmente, ¿qué piensa del paro agrario?

No lo estigmatizo. Me parece que es justo, pero no quisiera que se dieran este tipo de protestas en Colombia.

¿Qué piensa usted sobre el proceso de paz?

La paz fue el motivo por el cual ingresamos a la Unidad Nacional. El proceso marcha bien y los recursos hoy dedicados a la guerra serán empleados para mejorar la calidad de vida de todos los colombianos.