Alvaro Gómez y otros magnicidios en Colombia

Alvaro Gómez y otros magnicidios en Colombia

30 de diciembre del 2017

Hace unas semanas declararon que el magnicidio de Álvaro Gómez Hurtado fue un delito de lesa humanidad. Se trata de un gran paso de cara a resolver un crimen que conmocionó a toda Colombia y del cual, 22 años después, todavía no hay respuesta.

Gómez fue tres veces candidato a la Presidencia, pero nunca logró imponerse en las elecciones. Pero esto no le impidió seguir con su activismo político, siendo en la década delos noventa uno de los principales opositores al gobierno de Ernesto Samper, envuelto en el escándalo de supuestos dineros del narcotráfico en su candidatura.

En los últimos días este caso volvió a cobrar importancia, e hizo que los colombianos recordáramos nuestra historia, que en menos de 100 años presentó varios casos como este, enlutando a la nación más de una vez. Por este motivo, KienyKe.com realiza este listado, recordando reconocidos políticos, defensores de los derechos humanos y periodistas que murieron en el ejercicio de sus funciones por culpa de la violencia.

Jorge Eliecer Gaitán

9 de agosto de 1948. Pocas fechas son recordadas con tanto dolo por un país. Ese día se convirtió en la excusa para una intensa oleada de desmanes, ataques, confrontaciones y enfrentamientos. ‘La Violencia’ fue el nombre que recibió esta época en la que liberales y conservadores vivian en constantes hostilidades.

El pretexto fue la muerte de Jorge Eliecer Gaitán, una figura altamente popular, elocuente y que despertaba todo tipo de simpatía en quienes lo escuchaban en las plazas. Nunca se esclarecieron los motivos de su muerte, pero varias teorías conspirativas se cernieron en torno a ella. Lo que sí se sabe es que ese día estalló ‘El Bogotazo’, dejando a una ciudad parcialmente destruida y los ánimos nacionales exaltados. Quienes conocen del tema aseguran que las primeras guerrillas y grupos paramilitares estuvieron influenciados por este hecho y la violencia que se propagó rápidamente.

Rodrigo Lara Bonilla

Menos de un año duró como Ministro de Justica en el gobierno de Belisario Betancur. Lara Bonilla se convirtió rápidamente en una estrella, en la cara de la lucha en contra del narcotráfico, cuyos tentáculos ya se aferraban con fuerza en los círculos políticos a inicios de los ochenta. La razón: Fue el primero en poner en el ojo público a Pablo Escobar Gaviria, que para la época fue elegido como suplente en la Cámara de Representantes.

No pasó mucho tiempo desde que declaró la guerra al Cartel de Medellín hasta su muerte. No era para menos, ya que fue el responsable de que la fuerza pública desmantelara ‘Tranquilandia’, una extensa propiedad en el Caquetá que contaba con 19 laboratorios de coca y 8 pistas de aterrizaje. En venganza fue asesinado en abril de 1984 por orden de la mafia, convirtiéndose en uno de los primeros de una larga lista de muertes de influyentes figuras por manos de narcotraficantes.

Guillermo Cano Isaza

1987 marcó un hito para la defensa de la libertad de prensa en Colombia. Ese año murió Guillermo Cano Isaza, entonces director del diario El Epectador por orden de Pablo Escobar. Los últimos años antes de su muerte los dedicó a dar a conocer a los colombianos todo lo relacionado con el mundo de la mafia y el narcotráfico.

Este hecho significó un duro golpe para el ejercicio del periodismo en el país, al tratarse de las pocas voces que se levantó en contra de este mal. Años después se declaró este caso como un delito de lesa humanidad y en su honor el Premio Mundial de Libertad de Prensa de la Unesco lleva su nombre.

Jaime Pardo Leal

La Unión Patriótica (UP) fue uno de los primeros intentos de grupos armados de incursionar legalmente en la política. En su creación estuvieron vinculadas varias figuras de la izquierda de la época que contaba con poca fuerza electoral. Uno de sus fundadores e impulsores fue Jaime Pardo lea, que también fue su primer candidato a la presidencia en 1986.

Sin embargo, tanto él como oros más de 3.000 integrantes de la UP fueron asesinados sistemáticamente por miembros de la fuerza pública, paramilitares y narcotraficantes. Entre los que resultaron víctimas de este exterminio se encuentrar el candidato presidencial de 1990 Bernardo Jaramillo Ossa, 8 congresistas, 13 diputados, 70 concejales y 11 alcaldes.

Luis Carlos Galán 

Las encuestas daban por ganador a Galán, un militante del Partido Liberal al que muchos comparaban con Jorge Eliecer Gaitán. Hábil orado, se perfilaba como favorito para las elecciones presidenciales de 1990 gracias a su discurso contra el narcotráfico y los grandes capos de la droga en una Colombia hastiada de la violencia desatada en los últimos años.

Pero nunca llegó a la Casa de Nariño. Murió en medio de un acto público, en el municipio de Soacha, en un atentado orquestado por el cartel de Medellín, del que también fue acusado su mayor contendiente político, Alberto Santofimio Botero.