Antioquia elegirá 17 representantes a la Cámara el 8 de marzo de 2026. Con los datos disponibles de las listas, Kienyke hizo una simulación matemática para aproximar el clima electoral del departamento: qué fuerzas parten mejor y dónde están las curules que, con pequeños movimientos de campaña y participación, podrían cambiar de manos.
Una gráfica fragmentada
La proyección dibuja un salón dividido en bloques medianos, más que en una mayoría clara. En el escenario más “modesto” del modelo (donde la tendencia nacional pesa menos que la regional) el reparto estimado de las 17 curules queda así:
- Centro Democrático: 5
- Pacto Histórico: 3
- Conservador: 2
- Liberal: 2
- Coalición CR–LAU–MSN–OXI: 2
- Ahora Colombia: 2
- Coalición Verde / En Marcha / ASI: 1
En pocas palabras: hay un partido que lidera en tamaño, pero no domina. El resto del hemiciclo se arma con “islas” de dos y tres curules que, sumadas, pueden cambiar el tono de la bancada antioqueña en debates y decisiones del Congreso.
Cámara por Antioquia 2026: proyección de 17 curules, elaboración propia.
¿Qué cambia frente a 2022?
El punto interesante no es un giro total, sino un reacomodo gradual. En 2022, el mapa territorial fue más favorable para partidos tradicionales y para el centro. En este escenario 2026, el ajuste se entiende por tres dinámicas.
Primero: dividirse cuesta. En el reparto de curules, dos fuerzas medianas separadas pueden quedarse cortas; cuando se agrupan en coaliciones, el mismo caudal puede rendir más. Por eso aparecen bloques rearmados con espacio real para crecer.
Segundo: el clima nacional empuja, pero no reemplaza lo local. Antioquia sigue siendo un departamento donde cuentan la estructura territorial, el trabajo de base y el voto preferente. Aun así, si el ambiente del país se polariza un poco, algunas marcas nacionales tienden a sumar y eso, en un sistema de reparto, se traduce en curules.
Tercero: el centro es el más sensible a la dispersión. Cuando el voto de opinión se reparte entre varias alternativas, pierde capacidad de convertirse en escaños. No desaparece, pero le cuesta más sostener curules si no se concentra.
Curules en disputa
Más que una silla dramática, la simulación sugiere algo más realista: un grupo pequeño de curules que se mueven con facilidad porque quedan cerca del punto de corte entre listas.
En este escenario, las más sensibles suelen ser:
- la curul adicional que podría ganar el Conservador si mejora su rendimiento relativo,
- una curul que puede oscilar entre el Pacto y una fuerza media según se concentre o se disperse el voto,
- y la curul única de Verde / En Marcha / ASI, más dependiente del voto urbano y de opinión.
Dicho de otro modo: el orden general del tablero puede mantenerse, pero esas curules bisagra son las que definen quién crece y quién se achica.
Los nombres que hoy parten con ventaja
Esta simulación está pensada para estimar reparto de curules por listas, no para “cantar” ganadores en listas preferentes, donde manda el voto por candidato. Por eso, aquí solo se mencionan nombres en lista cerrada y, en el resto, únicamente los repitentes identificados.
Pacto Histórico Antioquia (lista no preferente): con 3 curules, entrarían los primeros renglones:
- Hernán Muriel Pérez
- Luz Verónica Estrada Holguín
- David Alejandro Toro Ramírez (repitente)
En listas preferentes, los repitentes que vuelven a aspirar son:
- Centro Democrático: Óscar Darío Pérez Pineda, Yulieth Andrea Sánchez Carreño, Jhon Jairo Berrío López
- Liberal: Luis Carlos Ochoa Tobón
- Conservador: Luis Miguel López Aristizábal
- Verde / En Marcha / ASI: Juan Camilo Londoño Barrera
- CR–LAU–MSN–OXI: Mauricio Parodi Díaz
(En Fuerza Ciudadana también aparece un repitente, pero en este escenario no alcanza curul.)
El dato de “repitentes”
El modelo incluye un ajuste moderado por continuidad, porque en la práctica las listas con más “repitentes” tienden a retener voto y mover estructura con mayor facilidad. En la lista definitiva, la distribución aproximada es:
- Centro Democrático: 3 (≈ 17,6%)
- Pacto: 1 (≈ 6,7%)
- Conservador: 1 (≈ 6,3%)
- Liberal: 1 (≈ 5,9%)
- Verde / En Marcha / ASI: 1 (≈ 5,9%)
- CR–LAU–MSN–OXI: 1 (≈ 5,9%)
- Ahora Colombia: 0
Con ese peso, el número de curules no cambia frente a una versión sin repitentes, pero sí cambia algo clave para leer campaña: qué tan “cómoda” o “apretada” queda cada lista para sostener su última curul o ir por la siguiente.
Ahora bien, esta simulación no reemplaza la campaña ni el voto real, pero ayuda a ver lo que suele pasar desapercibido: Antioquia puede terminar con un reparto parecido al de 2022 y, aun así, cambiar en lo sustancial por la pelea de curules bisagra. En un hemiciclo tan fragmentado, esas curules en disputa no solo definen quién gana una silla más, sino qué tipo de bancada antioqueña llega al Congreso y con qué equilibrio interno.
