Carlos Holmes Trujillo: “Represento la tercería en el Uribismo”

Carlos Holmes Trujillo: “Represento la tercería en el Uribismo”

22 de octubre del 2013

El mayor de los dos hijos de doña Genoveva García, en privado, habla como su madre: serenamente pero con claridad y carácter; sin embargo, Carlos Holmes Trujillo no solo heredó el nombre de su padre, carismático líder e intelectual valluno, sino una gran capacidad oratoria que impacta auditorios y plazas con exposiciones llenas de cifras y argumentos.

A pesar de la sólida presencia política de su familia, de joven no se quedó en el Valle y prefirió estudiar Derecho en la Universidad del Cauca. Desde entonces alternó el servicio público con el estudio; es Abogado, Economista, y uno de los pocos colombianos que, a su correcto Inglés y buen francés, le suma hablar fluidamente el japonés, que aprendió cuando vivió en Tokio, donde estudió Economía, en la prestigiosa Universidad de Sofía y vio nacer su primer hijo.

El hombre que en sus primeros años había descartado la política, profesor universitario, diplomático, Constituyente del 91, padre de 4 varones adultos, mal tenista, sin apego al dinero, lector obsesivo, sencillo y elegante, quiere ser presidente de Colombia. Kienyke.com lo visitó para conocerlo mejor:

Cuéntenos un rasgo suyo. Algo que le guste, un placer personal, una faceta íntima… 

Leer ha sido mi gran placer. Pero una tarde en familia, con sancocho de gallina valluno, Alba Lucía y los hijos, no la cambio por nada.

¿Cómo llega a usted a ser precandidato del centro democrático?

El presidente Uribe, empezó a mencionar mi nombre en declaraciones espontáneas, como hizo con otros amigos, en esos gestos generosos y frecuentes que tiene en busca de promover liderazgos. Entendí el momento, y aquí estoy, poniendo mi experiencia al servicio de Colombia…

Ya no habrá consulta en marzo. ¿Esta conforme con la convención?

Prefería la Consulta. Me siento cómodo en la democracia plena. Pero no tengo prevenciones e iré a la Convención. Para mí Uribe es garantía de ecuanimidad, su talante es ajeno a componendas. Cuento, además, con el criterio independiente de los convencionistas. Voy con optimismo.

No se siente en desventaja compitiendo con un exvicepresidente y un exministro de hacienda de Uribe?

Tengo una experiencia pública muy larga: fui el primer Alcalde elegido de Cali, 7 veces embajador, 2 veces ministro, fui constituyente. No, mas bien me estimula verme -hoy- en un empate técnico con dos personas que han estado expuestos a tantos años recientes de reconocimiento público, mientras yo solo llevo pocos meses de candidato. Eso señala una tendencia ganadora, por eso sé que habría ganado la consulta. Pero eso lo reconocerán los convencionistas.

Usted ha estado al margen de las peleas entre Francisco Santos y Óscar Iván Zuluaga. ¿Por qué?

Es mi condición: No soy un hombre de fricciones sino de decisiones. La política se hace proponiendo salidas, no fijando talanqueras. Aunque, en parte, el ruido es especulación mediática. Nos hemos reunido varias veces y cordialmente.

Carlos Holmes Trujillo, kienyke

Algunos dicen que tantos enfrentamientos hacen necesario buscar un cuarto candidato.

¿Y para qué? Claramente, yo represento la “tercería” en el uribismo.

¿Y cómo le va en las encuestas?

Soy el candidato al que comparativamente le va mejor en las encuestas: Tengo la menor imagen desfavorable entre candidatos de todos los partidos; mi favorabilidad es superior a la de mis competidores teniendo en cuenta el grado de reconocimiento público. Y mi curva de crecimiento es casi vertical. Eso lo ve el uribismo. Francamente, quien mejor puede derrotar a Juan Manuel Santos soy yo. No podemos equivocarnos. ¡Es hora de acertar!

Y si Santos decide no jugar, le asustaría enfrentar a Germán Vargas Lleras?

Que Santos no busque la reelección sería sensato de su parte. Pero cualquiera que postule éste gobierno defenderá el mismo fracaso: poses sin contenido, gobierno politiquero, apariencia de dureza, falsa eficacia, y debilidad ante el terrorimo… Cuando uno tiene solidez intelectual, norte claro, y es fiel a su palabra, solo puede tener total confianza y cero miedo.

Hablemos como si hubiera ganado. Los presidentes normalmente traen agenda de reformas, ¿qué aspectos del Estado necesitan Reforma?

La Justicia sin duda. La estructura del congreso, creo en la operatividad de reducir el congreso y tener una sola cámara. Planteo una revolución educativa a gran escala. Cuidaré los preceptos uribistas con gran celo, y simultáneamente haré un esfuerzo educativo, tan grande como la seguridad democrática, que transforme nuestra sociedad.

Hay voces que piden desarrollar la figura de las regiones, ¿como entiende usted la descentralización?

La división política de Colombia ya está hecha: son los departamentos. Y la unidad fundamental son los municipios. Hay que profundizar en su autonomía. Darles mayoría de edad. Ese cuento de que en provincia solo hay pícaros y en el centro honestos, no me pasa. Para un Vallenato ir a mendigar a Barranquilla es igual o peor que tener que venir a Bogotá. Pregunte y verá…

Carlos Holmes Trujillo, kienyke

Según la calificación utilizada por el presidente Santos y las Farc, usted hace parte de los llamados “enemigos de la paz”. ¿Qué dice?

Soy enemigo de la impunidad y de la entrega de las instituciones sin jerarquizar el impacto del daño causado a la sociedad. Las Farc de hoy, son un fenómeno delincuencial por degeneramiento.

Usted fue alto comisionado para la paz, pero también fue el principal defensor en el exterior de la Política de Seguridad Democrática. ¿Apuesta a la negociación o continuaría la guerra?

Yo le apuesto a la acción legítima de las fuerzas del Estado y a las conversaciones sin que los terroristas simultáneamente maten colombianos.

Negociaría la inserción a la sociedad de guerrilleros, estimulándoles con facilidades para prepararse y capacitarse, garantizándoles su integridad, proporcionando oportunidades de trabajo; con mano tendida… Pero no compraría una paz aparente si tuviera que “pagarla” aplastando el concepto de justicia.

Usted se ha opuesto al Marco Jurídico para la Paz. Como presidente lo derogaría?

Sin duda.

Entonces ¿cómo entiende la paz? Si fuera elegido y heredara éste proceso de paz en progreso, que haría?

Mediante un esquema de justicia transicional que no sea una máscara para la impunidad. La paz duradera solo es posible con justicia.  

¿Estaría dispuesto a sentarse con Timochenko como candidato o presidente?

No. La historia muestra que la debilidad estimula a los violentos. Pero ¿sabe? sí iría después, como ejercicio ejemplarizante, a un foro universitario con Rodrigo Londoño Echeverri, cuando haya dejado las armas que ensangrentaron a Colombia.

Usted ha defendido la competencia de la corte penal internacional para actuar frente a los miembros de las FARC. Acaso no cree en la justicia colombiana?

Creo en nuestra capacidad de proveernos justicia. Pero estimo que con el Marco para la Paz el gobierno Santos y el legislativo desdibujaron la paridad de lo punible entre los parámetros internacionales y nuestra legislación penal.

¿Por qué dice que el proceso de paz le ha costado mucho a los colombianos, si no hay despeje y están negociando fuera del país, igual que hizo Uribe con el ELN?

Este proceso fue abordado con desmesura, desbordado en pretensiones del lado de la guerrilla y exagerado en concesiones el gobierno. Hemos perdido en motivación de las fuerzas armadas, en haber re-validado a la guerrilla como actor político, cuando es un factor criminal. Se ha perdido la sensación de protección que sentíamos los ciudadanos bajo el ala del Estado, una noción que edificó Uribe con la Seguridad Democrática, y Santos la desechó para validarse como interlocutor de guerrilleros.

¿Cómo garantiza que Uribe, el día que algo no le guste, no se volteará contra usted como le sucedió a Juan Manuel Santos?

(Sonríe)  ¡No! Uribe no se voltea. ¡El que se le volteó fue Santos! Soy como Uribe, no me volteo. Vivo con lealtad a mi palabra y mis principios, he dado a los colombianos mi palabra y coincido plenamente con el expresidente Uribe. El lo sabe.

¿Cómo es su relación personal con Alvaro Uribe?

Somos amigos hace años. Uribe y yo recorrimos caminos paralelos, venimos del liberalismo, de la misma vertiente, y compartimos la misma visión del Estado. Solo que él se volvió “Uribe”, y yo me volví “uribista”  (risas…)