El último año de Juan Manuel Santos

El último año de Juan Manuel Santos

23 de Julio del 2017

Desde la semana anterior, se conoció que el presidente Juan Manuel Santos había pedido la renuncia protocolaria de varios de sus ministros. Alfonso Prada, secretario general de la presidencia, informó que “hoy no hablo a nombre del presidente Santos, hablo a nombre del gabinete, los ministros, altos consejeros, directores de los departamentos administrativos porque previo a la llegada esta mañana del Presidente al Consejo de Ministros, nos reunimos y redactamos este texto”.

En una misiva general, firmada por los ministros y directores de los departamentos, estos aseguraron que “como miembros de su equipo de gobierno queremos dejar a su consideración la renuncia a los cargos que hemos venido desempeñando. Lo hacemos con profundo agradecimiento, entendiendo que en los próximas días inicia el último año su gobierno”.

En la carta, los firmantes señalaron que el objetivo es que el  Presidente “quede en libertad de estructurar el equipo que lo acompañe para el cierre del Gobierno”.

Que “quede en libertad de estructurar el equipo que lo acompañe para el cierre del Gobierno” significa que Santos está tratando de reorganizar sus fichas para enfrentar el último año de su presidencia, y que sin duda será de retos importantes en muchos sentidos, especialmente para la paz.  Santos tiene que lograr que el legislativo apruebe varios proyectos importantes en ese sentido.

Por otro lado, también tiene mucho sentido que los altos funcionarios que se han ido –o se irán– estén enfilando baterías para las elecciones que están por venir. En todo caso, la ‘jugada’ de Santos parece tener como principal objetivo, tener a su alrededor políticos expertos, que respalden su gobierno y que ‘le metan la ficha’ a los proyectos grandes con los que se espera cerrar el ciclo de Santos en la Casa de Nariño.

El panorama del año que le queda a Santos en la presidencia es complicado. Tiene que enfrentar el reto difícil que la paz, su máximo legado avance en su implementación tanto como sea posible, que llega tan lejos como se le permita. También debe capotear los escandalosos casos de corrupción, con el de Odebrecht, por ejemplo. Y enfrentar a la dura oposición que tiene, sobretodo en cabeza del senador Uribe Vélez.

También, se supone, tendrá que usar este año para que su legado político se mantenga y su partido, o el candidato que decida apoyar, cuya bandera deberá ser la paz, llegué con fuerza a las presidenciales de 2018.

En la ceremonia de instalación del Congreso, el 20 de julio, Santos dijo que ““La paz de Colombia es, precisamente, la paz de Colombia. Nos pertenece a todos y cada uno de los colombianos; debemos protegerla y defenderla todos y cada uno de los colombianos. Pero nos queda una legislatura completa, una legislatura en que el Congreso y el Gobierno debemos seguir avanzando para consolidar el nuevo país que podemos ser luego de haber acabado una guerra interna de más de medio siglo”.

“Señores congresistas: lo que está en juego frente a la nación y la comunidad internacional –cuando se habla del cumplimiento del Acuerdo de Paz–, no es mi nombre ni el compromiso de mi gobierno. Lo que está de por medio es la responsabilidad internacional del Estado“