El presidente de Chile, Sebastián Piñera, promulgó la reforma que había sido aprobada por el Congreso de su país y con la que iniciará un proceso constituyente para crear una Carta Magna que reemplace a la de 1980, que fue publicada durante la dictadura de Augusto Pinochet.
“La Constitución es el gran marco de unidad que da certeza, que da estabilidad, que da seguridad al devenir de los pueblos”, manifestó el mandatario.
Piñera afirmó que la Carta Magna que surja podrá ser debatida cuando la sociedad chilena lo considere. “Ninguna Constitución política es inamovible, y tampoco lo será esta”, mencionó en un discurso que pronunció desde el Palacio de La Moneda en Santiago.
El jefe de Estado explicó que la reforma establece la convocatoria de un plebiscito para el 26 de abril de 2020 donde se les preguntará a los chilenos si están de acuerdo con que se debata la promulgación de una nueva Constitución.
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Durante su discurso, Piñera mencionó que la nueva Constitución, de ser respaldada en el plebiscito, debe basarse en el valor de la vida, la libertad, la dignidad, la diversidad y el respeto de los derechos humanos de todas las personas.
El presidente pidió, además, a las diversas instituciones del país que continúen con su trabajo, porque “la Constitución no es una vara mágica que resuelve todos los problemas”.
La reforma promulgada por Piñera es el resultado de un acuerdo, alcanzado por diversos partidos políticos a mediados de noviembre, luego de múltiples protestas que surgieron en su país desde 18 de octubre.
Las protestas iniciaron contra el alza en las tarifas del metro y la declaración de toques de queda, en el marco de un estado de emergencia declarado por el Gobierno, por primera vez desde el fin de la dictadura militar de Augusto Pinochet.
El Gobierno suspendió el alza a las tarifas del metro y levantó el estado de emergencia luego de sucesivas manifestaciones que dejaron al menos 26 personas muertas, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
El Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) de Chile informó que al menos 93 personas fueron víctimas de abusos sexuales por parte de agentes del Estado durante detenciones en el marco de las protestas.
Las manifestaciones se han reducido en Chile desde que el oficialismo y la oposición llegaron al acuerdo de noviembre para redactar una nueva Constitución.
