La Registraduría Nacional realizará este miércoles 25 de marzo el sorteo que definirá el orden de los candidatos en el tarjetón de la primera vuelta presidencial, prevista para el 31 de mayo. El acto se llevará a cabo a las 11:00 a. m. en el Centro de Convenciones Ágora de Bogotá.
Con ese paso, la elección entra en una etapa más concreta: la definición de cómo quedará presentada la tarjeta electoral con la que votarán los ciudadanos. El procedimiento no altera las reglas de la contienda ni modifica el número de aspirantes, pero sí cierra una fase clave de organización del proceso.
Según informó la Registraduría, una vez terminó el periodo de inscripciones y venció el plazo para hacer ajustes, quedaron en firme 14 candidaturas presidenciales, cada una con su respectiva fórmula vicepresidencial. Sobre ese grupo se hará el sorteo que ordenará la ubicación de los aspirantes en la boleta.
¿Qué pasó antes del sorteo?
El calendario electoral fijó la inscripción ordinaria de candidaturas entre el 31 de enero y el 13 de marzo. A ese tramo se sumó la posibilidad de formalizar las aspiraciones surgidas de las consultas del 8 de marzo, dentro de los tiempos previstos por la ley.
Después se abrió una etapa corta, pero decisiva: la de modificaciones. Entre el 16 y el 20 de marzo, las campañas todavía podían hacer cambios en sus fórmulas vicepresidenciales. De hecho, dos candidaturas reportaron reemplazos antes de que se cerrara definitivamente ese plazo.
Ese recorrido explica por qué la tarjeta electoral no quedó lista inmediatamente después de las consultas. Primero debía cerrarse la inscripción de candidaturas y luego agotarse la ventana de correcciones. Solo después de esos pasos podía avanzarse en el sorteo del orden de aparición.
Lo que cambia y lo que no
El sorteo no redefine la competencia política de fondo. Las alianzas, los debates, las encuestas y la capacidad de movilización de cada campaña seguirán teniendo más peso que la posición en la tarjeta. Aun así, sí marca un punto de inflexión administrativo: a partir de ese momento, la elección deja atrás la etapa de postulaciones y entra en la de la boleta definitiva.
En términos prácticos, es uno de los pasos que empieza a volver tangible la jornada del 31 de mayo. También coincide con otro momento importante del calendario electoral: hasta el 31 de marzo estará habilitado el plazo para que los ciudadanos actualicen su lugar de votación.
