Trump es un ‘cabeza hueca’ y Maduro, un ‘burro’: Vicente Fox

Wikipedia

Trump es un ‘cabeza hueca’ y Maduro, un ‘burro’: Vicente Fox

23 de agosto del 2017

El expresidente mexicano, Vicente Fox, se encuentra en Colombia invitado por la Universidad Autónoma del Caribe para dar una conferencia sobre el Populismo en América Latina. Pero el mandatario no se limita a hablar sobre este fenómeno en la región, sino que ahonda en la problemática creciente que tiene su país con su vecino del norte. 

Cuestionado sobre los mandatos de Donald Trump y de Nicolás Maduro, Fox no escatima apelativos. Su acento hace más graciosos los calificativos que usa, pero no dejan de ser fuertes. Al primero le llama ‘cabeza hueca’, ‘sonso’, ‘atropellado’ y ‘mecha corta’. Al segundo, ‘burro’, ‘gorila’ y ‘baboso’. 

En el marco de este evento, Kienyke.com compartió unos minutos con el exmandatario, hoy dedicado a dirigir el Centro Fox, organización que promueve el desarrollo de liderazgo de niños, jóvenes y adultos. 

La situación actual de su país, su relación con Estados Unidos, la libertad de prensa y el asesinato de periodistas, las elecciones de 2018, Venezuela y el proceso de paz en Colombia fueron algunos de los temas abordados en la conversación. 

Desde el exterior se siente que cada vez es peor el narcotráfico y la violencia en México, ¿qué nos puede contar de esa realidad que viven hoy los mexicanos?

“Empiezo por el lado bueno, porque muy poca gente habla de ello. México tiene una economía poderosa, que trabaja bien y crece a un ritmo moderado, su aparato productivo de manufactura es excepcional, el más grande de toda América Latina junta y sus fundamentos de la economía están sólidos: la inflación y una tasa de desempleo baja.

Eso, sumado a los cambios profundos en los asuntos fiscal, de educación y energía hacen que progrese de manera sustantiva y son realmente el futuro del país en materia de desarrollo humano y tecnológico.

Pero México tiene dos tumores graves en este momento. Uno es la corrupción, que es un cáncer que está dañando las estructuras e instituciones del país y es indispensable resolver.

El presidente Peña Nieto tiene que dejar un legado, aún a sacrificio propio, de echar a andar un sistema total, profundo y dramático en contra de la corrupción.

Hay buenos ejemplos. Brasil con un juez autónomo está llevando a la cárcel a presidentes, secretarios de estado, empresarios, ahí está el camino señalado de que sí se puede.

El otro tumor es el del narcotráfico, el crimen y la violencia. Sí hay muchos muertos en México, pero el país es muy grande y tiene una población de más de 130 millones de personas. En 2006, cuando entregué la presidencia, tuvo un indicador de 9 crímenes por cada 100.000 habitantes, después subió hasta 28 crímenes cuando Calderón desató la guerra contra el narcotráfico, y hoy está de regreso, en 22 homicidios por cada 100.000 habitantes. ¡Elevadísimo!

Es grave la situación, pero todavía se puede controlar. ¿Qué hacer? Creo que hay que legalizar, cuanto antes mejor pasar de la prohibición a la regulación de manera rápida y urgente como hizo Washington, Colorado, California, Uruguay, Portugal y Holanda. Se puede y hay que hacerlo a la brevedad.

Quitarle a los carteles esos dineros negros y convertirlos en ingresos para el Estado para que sea destinado a información, educación, prevención, para que menos y menos jóvenes caigan en la droga”.

Teniendo a un vecino que está bajo el liderazgo de un personaje como Donald Trump y que sostiene que la lucha contra el narcotráfico debe ser frontal y no apoya la legalización, ¿cómo enfrentar esa realidad?

“Depende de los liderazgos. Con el presidente Obama, de facto prácticamente, la droga estaba legalizada porque se toleraba en el Gobierno Central que algunos estados cambiaran sus leyes y que se extendiera esta tolerancia mientras venía una solución más de fondo y jurídica.

Trump es un cabeza hueca, es un personaje que no entiende cómo opera el mundo, que solo entiende los problemas bajo una óptica empresarial, no entiende cómo hacer las cosas más que a garrotazos o con órdenes verticales, cuando la política es completamente diferente.

Este hombre no ha entendido la diferencia entre el mundo de los negocios y el mundo de la política y del gobierno. Se está topando con pared, está cometiendo todos los errores y tarde o temprano va a aprender.

Esto lo conozco porque lo viví. Pasé de las filas privadas al sector público y me tomó tres años entender la mecánica y la logística totalmente diferente del sector público.

Este sonso ni siquiera abre los ojos para tratar de comprender. Sigue empecinado en hacer que la política y el gobierno opere como lo hacen los negocios. Es tonto, eso no lo va a lograr nunca, lo que necesita él es dejar su pensamiento de negocios, que además es muy mediocre, y entender lo que es la política y el gobierno”.

Donald Trump es un líder bastante polémico y usted se refiere a él con términos muy mexicanos y despectivos, ¿cuál es su opinión personal sobre él?

“Que es una persona vacía. No puedo aceptar a una persona como él, que es todo egoísmo, que es todo yo, yo, yo y no hay más que yo. Y si acaso extiende su yo personal a su familia, entonces lleva a sus seres queridos al gobierno pensando que son unos genios.

Nos vende a Erik Trump como un genio, a su yerno Jared Kushner como genio, a su hija Ivanka como una genio, y no lo son, no tienen ningún conocimiento político de gobierno. ¿Cómo es posible que estén en la Casa Blanca?

Acá se están cometiendo grandes atropellos. Primero el nepotismo que en América Latina hemos aprendido a rechazar. Segundo, el pensamiento de negocios. Tercero, y esta es la bomba atómica, poner en una sola persona el poder político (la presidencia de Estados Unidos) con el poder económico.

Esto va a reventar en Estados Unidos y por eso puedo pronosticar que este hombre no va a durar.

No hay razón para tener esperanza en este hombre porque es un cabeza dura, es un necio, es un soberbio y eso le impide ver la realidad sobre cómo opera el mundo”. 

Y sobre el muro, ¿qué piensa?

“Es parte del análisis simplista de Trump. Le dio una solución simplista a un problema real. Somos consciente de que es muy desordenada e irregular la migración entre Estados Unidos y México. Sí debe haber un orden, deben respetarse fronteras, leyes y la soberanía de cada país. Eso lo acepté yo frente al presidente George Bush, pero la decisión de Bush no fue construir un muro o correr a patadas a los mexicanos, su decisión fue sentarse y buscar una solución que funcionara para ambas partes.

Trump piensa que construyendo un muro va a dejar de haber migrantes. Eso es imposible, no ha sucedido nunca en toda la historia de la humanidad.

Generalizar es otro gravísimo error. El llamar a todos los mexicanos rapistas y criminales es muy ofensivo. De hecho ahí nació mi animadversión, mi enojo, mi molestia y mi decisión de ser la sombra de Trump.

No es justo que ofenda a todos esos millones de buenos mexicanos y latinoamericanos que hay en Estados Unidos trabajando para esa sociedad y esa economía, haciéndola competitiva, para que este torpe no vea eso.  

Trump no escucha a los economistas, a los académicos, a los CEO – destruyó al consejo de empresarios que él mismo había formado -, no escucha a nadie, ni siquiera a su señora, a la que tiene como un objeto, callada atrás de él”.

Vicente Fox Universidad Autónoma del Caribe

Y ¿cómo observa la situación que vive Venezuela?

“Venezuela es una de las grandes sombras, de los grandes hoyos negros de esta América Latina, en donde todo principio democrático ha sido erradicado, en donde la violencia se campea en las calles, donde la sangre y la muerte de jóvenes héroes que salen en defensa de su libertad y de su país corre todos los días y, por tanto, hoy está claramente definida una dictadura, un gorilato de personajes que se han autodenominado dueños de ese país, que quieren llevarlo al desierto, al despeñadero, bajo falsas ideas como el socialismo del siglo XXI.

Lo que esta sucediendo en Venezuela es una verdadera amenaza para América Latina y todos debemos de tomar medidas para que no suceda en nuestros países.

A los millones de venezolanos que están fuera de su país, que han tenido que salir por la amenaza, la violencia y la sangre que corre, les digo que es el momento de unirse para derrocar al dictador. Mi saludo a todos los héroes universitarios, a Leopoldo López, Lilian Tintori, María Corina Machado, Enrique Capriles, mi respeto, mi admiración y solidaridad en su lucha. No vamos a parar hasta no lograr sacar a ese dictador que ha destruido a una nación entera.

A ese burro de Maduro no le interesa la ley, los derechos humanos, no le interesa responder a todas las acusaciones que hay en su contra. Creo que va caminando derechito a la Corte de la Haya.

Tanto Maduro como Diosdado Cabello tendrán que rendir cuentas ante este tribunal por delitos de lesa humanidad, por haber matado arbitraria y salvajemente a más de 100 personas.

Venezuela tiene que regresar a la democracia y de eso nos tenemos que encargar todos. Hay que cerrarle las fuentes de ingreso al dictador porque es triste que el pueblo venezolano sienta hambre y enfermedad, no tenga hospitales ni escuelas. Maduro, o sale por su renuncia o con las patas por delante en un cajón”.

Retomando la situación de México, preocupa el asesinato de periodistas, el último que conmocionó a los medios fue el de Javier Valdez en Sinaloa. ¿Qué está ocurriendo con la libertad de prensa?

“Es muy grave este tema. Yo me resisto a creer que sea el Estado mexicano el que provoca esto, pero lo que no ha podido hacer es resolver la situación.

Estos crímenes y asesinatos probablemente vengan de ejercer la libertad de prensa frente a los carteles y el gobierno. En ambos casos genera una reacción negativa y violenta.

No sé a quién acusar, pero simple y sencillamente yo viví personalmente una situación con los medios de comunicación muy agresiva: mi señora Marta fue atacada, ofendida, calumniada y, sin embargo, respeté la libertad de prensa, porque no importa cuánto nos golpee, la libertad de la prensa es intocable.

A veces es injusto otras veces justo pero es necesario para moderar al poder. Qué bueno que haya una prensa libre, audaz, agresiva, como la que ejercían los periodistas que han muerto, porque ese mensaje tiene que llegar al gobierno, a la autoridad, a los capos y a los carteles: que hay quien denuncie, quien se pare al frente del poder y lo desnude.

Para mí eso son los medios de comunicación libres. Por eso da tristeza lo que sucede en Venezuela, porque el baboso de Maduro ya calló a todos los medios de comunicación”.

 ¿Cuál es su pronóstico para las elecciones de 2018 en México?

“Mi pronóstico, mi acción y mi decisión va encaminada a que no llegue un populista, un demagogo o un falso profeta a la Presidencia de la República, y es ese tal Lopitos – El líder izquierdista Andrés Manuel López Obrador-.

Lo llamo así porque es pequeño, no tiene ceso, experiencia, es un vivales que solo está engañando a la gente. Quiere encaramarse en la silla presidencial del país para tratar de vendernos sus ideas guajiras del socialismo del siglo XXI de chavistas, castristas y maduristas.

Me preocupa que engañe a tantos. Por eso quiero decirles a mis amigos del campo mexicano, de los ejidos, que están en el yunque del trabajo sobreviviendo, que no caigan en la trampa.

Despierta México, cuidado, este es un engaño. Hay mil opciones diferentes, no hay porqué ir con un populista y un demagogo. Está probado hasta la saciedad que engañan, que mienten y llegan al poder de esa manera.

Sé que hay irritación y desesperación. Sé que todo el mundo piensa que Peña Nieto ya va para fuera, pero no es esa la solución, dividirnos entre los mexicanos. En cambio, lo es, hacer una elección sensata. Hay muchos candidatos en el PRD, en el PAN, en el PRI, ¿por qué tenemos que escoger a este mesías iluminado, a este falso profeta? No es ese el camino”.

Finalmente, ¿qué piensa del proceso de paz con las Farc y de la polarización del país ante la participación política de los líderes de este grupo guerrillero?

“Primero mi reconocimiento y felicitación profunda al presidente Juan Manuel Santos por haber hecho de la paz el valor supremo para una sociedad y una nación.

Han habido críticas al proceso de paz de los que le han buscado ‘el prietito en el arroz’ (el lado negativo de algo) equivocadamente, pero nada hay superior a un estado de paz y de armonía. Inclusive es un valor mayor al estado de derecho. 

Hay que hacer justicia a las víctimas de la guerra y hay que hacer justicia a la nueva situación de participación política. 

Colombia va en el camino correcto, va a alcanzar esa paz. Este cáncer, ese tumor de la violencia de alguna forma está bajo control. El país no solo ha logrado un crecimiento económico importante, que las familias vivan en mayor tranquilidad, mucho mejor de lo que era antes, y ahora tiene un futuro brillante gracias a este esfuerzo. 

A aquellos que han rechazado el acuerdo, por minucias, porque tiene este o aquel defecto, le digo que no tiene nada que ver eso contra el logro inconmensurable de alcanzar la paz y la tranquilidad”.