“Dijeron que el alcalde de Tunjuelito no iba a ser yo y míreme aquí sentado” dice Yeisonn Chipatecua Quevedo, el nuevo alcalde de Tunjuelito, un joven de 28 años que cree fervientemente en una “Bogotá mejor para todos”.
Estando en la Biblioteca Pública Gabriel García Márquez, ubicada en el corazón del parque Metropolitano El Tunal, sentado en una mesa de la cafetería, Yeisson Chipatecua muestra la sencillez que lo caracteriza y habla abiertamente de su amor por su alma mater, la Universidad Central de Colombia, y por la localidad que hoy gobierna.
Este ingeniero de sistemas “orgullosamente centralista”, como dice él, también cuenta con estudios en ingeniería civil, los cuales debió abandonar por problemas familiares pero que le ayudaron a tener una perspectiva de los proyectos que espera lograr como alcalde de la localidad.
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Aunque para Chipatecua este es su primer trabajo como funcionario público, ha logrado desempeñarse como gerente de distintos proyectos de obra en el sector privado. Su hoja de vida cuenta con cursos orientados a la elaboración de ideas y la planeación y formulación de proyectos que logró adelantar en Europa en el 2009.
Cuando volvió al país, ejerció la ingeniería de sistemas “pero para ejercer la ingeniería de sistemas en este planeta, no solo en este país sino en este planeta, tiene uno que estar actualizándose constantemente”, afirmó Chipatecua con la sonrisa que mantuvo mientras hablaba de su vida que, en este caso, escondía algo de frustración.
Este hombre que espera ser un apoyo para los "210 mil nuevos miembros de su familia" (así llamó a los habitantes de Tunjuelito) vivió su infancia en Soacha y estudió en el Técnico Militar Almirante Padilla desde kinder hasta grado once. Su infancia es la inspiración para nuevos proyectos de inclusión en la localidad, según sus propias palabras.
Chipatecua recuerda que salir cuando era niño era difícil, pues en ese entonces el ambiente en Soacha era complicado. “No podía salir a andar en cicla como muchos niños porque a mis papás les daba miedo que me robaran. No podía ir al parque a jugar porque era territorio de jíbaros", aseguró el burgomaestre.
Por ello, para el alcalde la seguridad en los espacios destinados a la recreación infantil es prioridad y espera que su sobrino, a quien lleva todas las mañanas al colegio, pueda disfrutar de una localidad que respete la infancia.
Su prioridad, junto con la alcaldía, es su familia. Su mamá es una mujer emprendedora que maneja una empresa de alquiler de maquinaria para construcción. A su papá le agradece cada vez que va a misa por “guiarlo desde donde esté después de su muerte hace cuatro años por una enfermedad en el páncreas”.
