A pesar de que su renuncia fue el único costo político que pagó el gobierno Santos por la debacle de la Reforma a la Justicia, al ministro Juan Carlos Esguerra lo siguen citando a las reuniones del Palacio de Nariño. Pareciera que aún no se le ha aceptado la dimisión irrevocable que él presentó en plena tormenta. La última a la que asistió fue a la del pasado 3 de julio, en la que Esguerra, como si nada, estuvo en una reunión del Alto Gobierno presidida por Santos. En otras ocasiones el Presidente acepta renuncias así no esté definido el reemplazo.


