La Superintendencia de Salud ordenó la liquidación de Emdisalud, una de las entidades promotoras más grandes del país, a la que se le había entregado el manejo de los recursos del régimen subsidiado de más de un millón de afiliados. La Superintendencia encontró malos manejos administrativos y financieros. Para su liquidación encargaron a Eduardo Espinosa Faciolince. Lo curioso del asunto es que el mismo Espinosa fue nombrado, de tiempo atrás, como interventor de esa entidad a la que había llegado con el objetivo de salvarla de malos manejos. Pero no pudo y él mismo le dará sepultura a la entidad. Veedores cívicos aseguran que Emdisald es una de las tantas empresas de salud del país permeada por políticos de la Costa.
