Mujer denuncia acoso, violencia y amenazas por parte de un guardián del Inpec

Publicado por: christian.sandoval el Mié, 13/10/2021 - 19:17
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Cansada del acoso de su exesposo, un guardián del Inpec, una mujer relata todo lo que le ha pasado por medio de Tiktok.

La violencia contra la mujer y los feminicidios son, cada vez más, un flagelo que afecta a gran parte de la sociedad colombiana. Casi como un grito al aire, al eco de una justicia que va más lenta que fuerte con los agresores, una mujer aseguró por medio de varios videos de Tiktok que ha sido víctima de violencia intrafamiliar, acoso y amenazas por cuenta de su exesposo, el agente del Inpec, Mario Javier Pinilla

Su caso se suma a los más de 24.492 registros de violencia intrafamiliar que Medicina Legal reportó al corte de agosto de este año, una cifra poco mayor a la reportada en el mismo mes de 2020. Sin embargo, como la mujer lo señala en su denuncia titulada “Ayúdenme por favor”, si su situación no recibe atención puede terminar enlistada como otra más de las más de 630 mujeres que han sido asesinadas en el país

Según la autoridad forense, al menos 67 de esos casos ya han sido declarados como feminicidios. Una situación marcada entre otras por la falta de atención de las autoridades y la dificultad para determinar la motivación real detrás del resto de homicidios. 

Pero en este caso aún no es tarde para actuar. Se trata de la historia de Edna Trujillo, una mujer desesperada que ha decidido contar su historia a través de redes sociales, ya que según manifiesta, no ha recibido apoyo por parte de la Fiscalía e incluso de su propia abogada, encontrándose ad portas de un proceso penal que podría separarla de sus dos hijos

“Estuve casada con el señor Mario Javier Pinilla, guardián del Inpec, trabajador de La Picota (...) No pudimos convivir por los traumas físicos que me causó por la violencia intrafamiliar, porque el señor era muy agresivo. Nosotros tuvimos dos hijos, en el 2008 yo preferí separarme porque la comisaría de familia de Timiza se dio cuenta de todas las agresiones que me hacía”, aseguró en uno de los testimonios. 

La mujer señala que debido a los constantes acosos por parte de su exesposo, le ha tocado mudarse junto con sus hijos a varias partes del país, precisando que incluso así nunca ha dejado de perseguirla.  “Con amenazas, con gente que ha salido interna de las cárceles, me han venido a amenazar”, cuenta. 

En otro video, Trujillo dijo que en una parte de todo esto sus hijos llegaron a estar en peligro. Relata que cuando se mudó junto a su nueva pareja a Palmira, en el Valle, descubrió que su hijo de nueve años estaba en las drogas, motivo por el cual decidió reprenderle con un golpe y fue demandada por un familiar de Pinilla. 

Sin embargo, vaya sorpresa se llevaron los involucrados en el proceso cuando, según Trujillo, descubrieron que el propio guardián del Inpec le habría estado consignando a su hijo para la compra de drogas

“Yo enfrenté la demanda por Bienestar Familiar. Después, ellos se dieron cuenta de que el señor le consignaba al niño para vicio y le dieron una orden de restricción. Siendo guardián del Inpec, un papá premium, de lo mejor, le consignaba a mi hijo para el vicio y ellos se dieron cuenta de lo que estaba pasando”, señala.

La manzana de la discordia, mediante la cual cuenta Trujillo que Suárez se ha sustentado para buscar su dirección y perseguirla a donde quiera que vaya, es una casa que compraron en el 2000 con un préstamo del Fondo Nacional del Ahorro y que costó unos 36 millones de pesos. Ahora, el empleado penitenciario estaría buscando la firma de Trujillo con el fin de que le ceda la parte que le corresponde de dicha propiedad. 

En la actualidad, según cuenta la mujer, enfrenta un proceso por supuesta violencia que considera tiene perdido, ya que no encuentra un abogado que la defienda por tratarse de un miembro del Inpec. A eso hay que sumarle, que para enfrentar dichos llamados de forma presencial, la han citado en ocasiones a Bogotá (lugar donde pone en peligro su vida). 

Además, tampoco es que haya gozado de plenas garantías. Trujillo manifiesta que al inicio del proceso por supuesta agresión, tuvo un abogado al que encontró recibiendo un dinero por parte de Pinilla a las afueras del juzgado: “yo vi al abogado mío recibiéndole un manojo de plata al señor”.

“Me han declarado culpable (varias veces) porque agredí a un funcionario del Inpec y él lo colocó como violencia intrafamiliar”, dijo, luego acusando al guardián de corrupto y de haber movido fichas dentro de la cárcel para hacer parecer que en efecto había sufrido una agresión. Una forma de invertir un proceso en el que poco o nada se le ha dado prioridad a la palabra de la mujer.

En otro video, esta vez en septiembre, añadió: “Me tengo que presentar en Bogotá el día 30 a las 6:30 de la tarde, para que ustedes se den cuenta, voy a estar en Bogotá, ya que el señor averiguó otra vez mi dirección, se averiguó todo”.

En ese mismo video, uno de los tantos en los que sus seguidores han seguido de cerca el difícil proceso de la madre soltera y en los que incluso ha roto en llanto, Trujillo manifiesta temer por ser llevada a la cárcel, donde asegura es probable que sea asesinada

“Dios no lo quiera, ya no exista más para ustedes. No quiero ser víctima de feminicidio y que esto quede impune”, señaló confundida por el silencio y la falta de acción de la Fiscalía y la Defensoría del Pueblo. 

Entretanto, no se conoce una nueva actualización del caso desde la última publicación en septiembre, aunque Trujillo ha subido otro tipo de videos a su cuenta de Tiktok junto a sus hijos, por lo que se podría entender que por ahora se encuentra bien. Una situación que podría no cambiar a tragedia si las autoridades toman por fin cartas en el asunto.