Mujeres celosas son más inteligentes

Mié, 10/07/2013 - 14:01
El estudio de la Universidad Roanoke College en Virginia concluyó que las personas con mejores calificaciones y alto rendimiento en sus estudios, en especial las mujeres, solían desarrollar más sen
El estudio de la Universidad Roanoke College en Virginia concluyó que las personas con mejores calificaciones y alto rendimiento en sus estudios, en especial las mujeres, solían desarrollar más sentimientos de celos. Los investigadores llegaron a la conclusión de que esto se debía a que son más perfeccionistas y cuando piensan que su pareja las está engañando, se interrumpe este deseo de perfección haciéndolas sentir fuera de control. Caso contrario ocurrió con los hombres, que solo mostraron celos cuando estos mensajes eran acompañados de emoticones, entre ellos uno sonriente y guiñando caras. El investigador del estudio Denise Friedman, profesor asociado de psicología en Roanoke College en Salem, aseguró que “los estudiantes con promedios más altos suelen ser más consciente, muestran un mayor autocontrol y tienden a ser perfeccionistas y la percepción de la infidelidad probablemente altera sus intentos de perfección en todos los ámbitos”, agregó. Indicó además que de acuerdo a un trabajo evolutivo sugiere que los hombres son más celosos de la infidelidad sexual, mientras que las mujeres son más celosas de la infidelidad emocional. “El emoticón guiñando fue probablemente percibido como coqueteo sexual, lo que puede explicar por qué los hombres son más celosos en esta condición”, aseveró Friedman.
Radar K – KienyKe.com. Contenido protegido por derechos de autor. Prohibida su reproducción, adaptación o distribución sin autorización expresa.
Más KienyKe
Cada vez hay más opciones de restaurantes por conocer, ¿pero qué opciones hay para una velada perfecta?
La falta de coherencia programática se disfraza en coaliciones temporales que no ofrecen garantías reales al votante.
Fiscalía acusa a alias ‘Chipi’ como presunto cerebro del magnicidio de Miguel Uribe Turbay ocurrido el 7 de junio de 2025 en Bogotá.
En familia, con amigos, o en pareja, el brunch de domingo se convirtió en el plan fundamental para los bogotanos.