Prostitución en Cartagena: la comunidad sigue en vilo

Publicado por: michell.figueroa el Dom, 18/07/2021 - 16:08
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La comunidad del Centro Histórico sigue sin tener una solución a la problemática de la prostitución que cada vez es más grave en Cartagena.

La prostitución en Cartagena por años ha sido un tema de conversación y debate. Sin embargo, en las últimas semanas la discusión resurgió luego de un escándalo en el que una pareja protagonizó actos indebidos en el balcón de un hotel en el Centro Histórico. 

Esta es una problemática que se agudizó con la reactivación económica de la capital de Bolívar y específicamente de la Ciudad Amurallada, donde se concentra gran parte de esta actividad que indiscutiblemente atrae a turistas nacionales e internacionales. 

Kienyke.com intentó comunicarse con varias dependencias de la Alcaldía de Cartagena, entre esa la Secretaría del Interior y la Oficina de Mujer y Género, para conocer los por menores de esta actividad en la ciudad, así como el monitoreo y los controles que se realizan, sin embargo no hubo una respuesta.

 

Como en otras ocasiones, los residentes de esa zona de la ciudad han solicitado a las autoridades locales tomar medidas más fuertes para evitar que la prostitución y otras actividades como la venta y consumo de alucinógenos se sigan practicando en el Centro Histórico.

La Fundación Somos Centro Histórico le dijo a Kienyke.com que el turismo de excesos nocturnos se ha desarrollado por años en ese lugar "sin que las autoridades tomen cartas en el asunto".

Isabella Restrepo, directora de la fundación, aseguró que las autoridades "nunca han aplicado el Código de Policía en estos casos", haciendo referencia a la prostitución, explotación sexual, microtráfico, ocupación indebida del espacio público y contaminación auditiva.

Hace unos días el Juzgado Segundo Administrativo del circuito de Cartagena admitió una acción popular que interpuso la Defensoría del Pueblo en contra de la Alcaldía, por el turismo de excesos nocturno que entre sus actividades contempla la prostitución. 

En una mesa de trabajo que se instaló por orden de un juez, para tratar este y otros temas, La Fundación Somos Centro Histórico solicitó que en el Plan Especial de Manejo y Protección del Centro Histórico (PEMP) se prohíba la prostitución en la Ciudad Amurallada.

Con lo anterior propusieron, como se ha hecho en otras oportunidades, la creación de una zona de tolerancia en las afueras del Centro Histórico, en un lugar retirado de los barrios con uso residencial y que se establezcan licencias de funcionamiento para la operación de comercios.

De acuerdo con Isabella Restrepo, hasta el momento la Alcaldía de Cartagena no se ha pronunciado de manera puntual sobre las medidas a tomar para solucionar la problemática expuesta por los habitantes y algunos turistas de esa zona de Cartagena.

Solicitud de la Unesco


La Fundación Centro Histórico señaló que también le han solicitado al alcalde William Dau, se cumpla la elaboración del Plan Especial de Manejo y Protección (PEMP) para el Centro Histórico, que es una de las solicitudes urgentes que hizo la Unesco.

Según Isabella Restrepo, ese PEMP "debe regular que en el Centro Histórico no se permita la actividad de la prostitución y en el POT, que es la otra herramienta de ordenamiento territorial donde se puede regular la actividad del trabajo sexual que también se comprometió el alcalde a sacar adelante, debe establecer en qué parte de la ciudad se puede ejercer" esa actividad.

Escándalos en el Centro Histórico de Cartagena


El tema de la prostitución y los excesos en el turismo nocturno de la Ciudad Amurrallada salieron a flore nuevamente debido a un reciente escándalo en un hotel de esa zona. 

En video quedó registrado el momento en que una pareja tuvo relaciones íntimas en el balcón de un hotel ubicado en el Centro Histórico de Cartagena. 

El video rondó en las redes sociales donde algunos ciudadanos manifestaron sentirse molestos por ese tipo de actos. Sin embargo, cuando ocurrieron los hechos varias personas observaban desde la calle y gritaban, al parecer, alentando a la pareja por el espectáculo que estaba protagonizando. 

Tras un llamado por parte de la ciudadanía, las autoridades llegaron al sitio y se percataron que se trataba de una mujer oriunda de la ciudad y un hombre de Bogotá. Ambos fueron sancionados con ordenes de comparendo por la realización de comportamientos que afectan la tranquilidad y relaciones respetuosas de las personas.

Esa sanción se paga con una multa tipo 3 que tiene un valor de 416.000 pesos aproximadamente. 

Como este escándalo se conocen varios que han ocurrido en la capital de Bolívar, por ejemplo cuando un hombre en estado de embriaguez se subió a la escultura ‘La Gorda Gertrudis’, conocida popularmente como la ‘Gorda de Botero’, para realizar actos sexuales sobre la obra de arte.

En el 2012 se conoció un video pornográfico que fue filmado nada más y nada menos que en el Castillo de San Felipe de Barajas, joya patrimonial y una de las estructuras más importantes y representativas de la ciudad. 

En ese mismo año un grupo de agentes del Servicio Secreto de los Estados Unidos que acompañaban al expresidente Barack Obama solicitaron servicios sexuales a una mujer en Cartagena. Luego de realizar las actividades los hombres no pagaron y la mujer denunció lo sucedido. 

Explotación sexual en Cartagena


Quizás una de las aristas más complejas de la prostitución es la explotación sexual, un fenómeno que sin duda también ha tenido cabida en Cartagena. 

Basta recordar el reconocido caso de 'La Madame', una mujer de 42 años que fue capturada en agosto de 2018 tras ser acusada por la Fiscalía de ser la mayor proxeneta de esa ciudad. 

Liliana del Carmen Campos Puello, alias La Madame, por medio de catálogos y fiestas de exhibición, ofrecía a jovencitas menores de edad y mujeres adultas a extranjeros para ejercer la prostitución en La Heróica o ser explotadas sexualmente fuera del país.

La captura de esa mujer se dio en medios de operativos adelantados por la Fiscalía para controlar el abuso sexual de menores de edad y la prostitución en los sitios más representativos del turismo en Cartagena. 

Sin embargo, ella no fue la única que cayó por esa misma situación en ese momento, pocos meses después de permanecer retenida en la cárcel San Diego, fueron detenidos su esposo, Gustavo Ruiz; su padre, Carlos Campo, y dos sobrinos identificados como Omar y Fabio Campos.