En horas de la tarde del pasado domingo 16 de octubre, ocurrió algo que generó gran preocupación en los visitantes del Cerro de Monserrate, en el centro de Bogotá: un menor de 13 años cayó a un barranco de 400 metros. Posteriormente, su tío intentó rescatarlo y cayó también al abismo.
Los reportes de las autoridades indicaron que ese día había un enorme flujo de personas y el niño, en un intento por evadir las largas filas del sendero peatonal de la subida al cerro, perdió el equilibrio y descendió por el barrando.
Al ver lo ocurrido, el tío del menor se lanzó al precipicio para intentar socorrerlo, pero sus esfuerzos fueron en vano, puesto que ninguno de los dos pudo salir de allí. Aunque otros asistentes estaban muy preocupados y quisieron auxiliar a los ciudadanos, no pudieron hacer nada más que esperar al cuerpo de bomberos y al personal de la Cruz Roja.
Pese a que las condiciones climáticas y el suelo resbaladizo complicaron bastante el proceso de rescate, el equipo especializado logró socorrer al niño y al adulto.
Según un balance entregado por el teniente Óscar Martínez, del cuerpo de bomberos de Bogotá -en el medio local City Tv-, más de 50 personas ayudaron en el rescate, lo cual hizo de este un proceso exitoso: "esto es de aplaudir para todo el mundo, solidaridad ante todo".
Por su parte, el menor y su tío tuvieron que ser llevados inmediatamente a un centro asistencial, puesto que sufrieron varias fracturas en sus extremidades y laceraciones en su piel. Sin embargo, se encuentran fuera de peligro y se están recuperando exitosamente.
