De carros a respiradores para personas con coronavirus

Publicado por: andres.romero el Sáb, 04/04/2020 - 08:00
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La marca Seat ahora se dedica a fabricar respiradores asistidos.
SEAT respiradores

Todas las industrias y sectores de la sociedad están volcadas a aportar una acción en medio de la pandemia mundial. El sector automotriz no es la excepción y la casa Seat ha hecho 13 prototipos para ayudar a la comunidad con respiradores asistidos.

La línea del SEAT León en la planta de Martorell, España, tiene un aspecto inédito. Hoy no se producen carros, sino respiradores asistidos para colaborar con el sistema sanitario en plena crisis del COVID-19. Pasar de producir autos a respiradores en un tiempo récord es fruto del intenso trabajo de numerosos empleados de SEAT y de un motor muy potente: la solidaridad.

“La motivación de todas las personas que participamos en este proyecto es ayudar de la manera que nosotros sabemos, que es fabricar en serie un equipo, esta vez para salvar vidas”, según Nicolás Mora, del área de Producción de SEAT Martorell.

 

La clave está en el limpiaparabrisas. Con engranajes impresos en SEAT, ejes de cajas de cambios y el motor adaptado de un limpiaparabrisas, el proyecto toma forma. El objetivo era fabricar los respiradores con la máxima calidad y el resultado ha sido el OxyGEN. Diseñado en colaboración con Protofy.XYZ, se ensambla en las instalaciones de SEAT.
 

seat fabrica respiradores

“Modificar una línea de montaje que fabrica un subchásis, una pieza de carros, y poder transformarla y fabricar respiradores ha sido un trabajo arduo en el que han estado implicadas muchas áreas de la empresa y lo hemos hecho en el tiempo récord de una semana”, comenta Sergio Arreciado, del área de Ingeniería de Procesos de SEAT. Cada respirador cuenta con más de 80 componentes electrónicos y mecánicos y pasa un exhaustivo control de calidad con esterilización de luz ultravioleta.

En estos momentos, un respirador está sometido a un test de larga duración dentro del proceso de homologación. Mientras, la línea sigue en funcionamiento gracias a muchos empleados que han puesto en este proyecto más que horas de sueño. “Con solo saber que hemos intentado ayudar a salvar una vida, todo este trabajo habrá valido la pena”, comenta Francesc Sabaté, de I+D de SEAT.