La crisis de orden público en el nordeste de Antioquia continúa agravándose. Los enfrentamientos entre el Frente 4 de las disidencias y el Clan del Golfo han obligado a 107 familias, integradas por 349 personas, a abandonar sus hogares en zonas rurales de Segovia y Remedios.
De acuerdo con la Gobernación de Antioquia, 112 personas pertenecientes a 36 familias permanecen en el casco urbano de Segovia, mientras que 237 personas de 71 familias se encuentran refugiadas en el municipio de Remedios.
Ante el incremento de la violencia, las autoridades locales solicitaron al Gobierno nacional y a las Fuerzas Militares reforzar la presencia institucional para recuperar el control del territorio y brindar seguridad a las comunidades afectadas.
El secretario de Gobierno de Segovia, Diego Montoya, hizo un llamado urgente para aumentar el despliegue de la Fuerza Pública en las zonas donde persisten los enfrentamientos entre los grupos armados ilegales.
Mientras tanto, las comunidades permanecen a la espera de nuevas medidas que permitan contener la confrontación y evitar que aumente el número de personas desplazadas.
