El Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones de Colombia está siendo acusado por la pérdida de 70 mil millones de pesos que, supuestamente, estaban destinados para que más de siete mil colegios de las zonas rurales más alejadas del país tuvieran acceso a Internet.
El hecho está en que el pago se realizó de manera anticipada al contratista Unión Temporal Centros Poblados, el cual tiene varias investigaciones en su contra por irregularidades. Tanto la Contraloría como la Procuraduría lo tienen en la mira.
Tras algunas investigaciones, se conoció que ese dinero nunca se utilizó para lo que se había pactado y ahora tanto el MinTIC como la jefe de cartera, Karen Abudinen, están en el ojo del huracán por la desaparición de este dinero y por confiar en un contratista con antecedentes.
Al parecer, Centros Poblados presentó garantías falsas para llevar a cabo la labor de conectar cerca de 750 escuelas rurales antes del 30 de abril. Así como no se cumplió con esta labor, tampoco se sabe dónde está el dinero que se entregó con anticipación.
La ministra, al conocer el caso, caducó el contrato y solicitó a la Fiscalía, Contraloría y Procuraduría investigar cada detalle de lo ocurrido. La Unión Temporal Centros Poblados tiene antecedentes de actuar de manera irregular y de no contar con las garantías que exige la ley.
Según las investigaciones, son tres las garantías falsas que presentó el contratista UTCP para quedarse con el proyecto de MinTIC y poder contar con los 70 mil millones de pesos de manera anticipada. Al día de hoy, parte de ese dinero está fuera del país.
Según Espinosa, periodista de Caracol Radio, "hay 58 mil millones en una cuenta del Citibank de una compañía en Delaware, un pequeño Estado en Estados Unidos que es famoso por tener más empresas registradas que ciudadanos".
Mientras que los otros 11 mil millones fueron girados a la empresa Inselsa, cuya función fue trasladar equipos y mano de obra a las zonas rurales donde se iban a "instalar puntos digitales en las sedes educativas" de la región norte de Colombia.
Un excontratista de dicha empresa señaló ante La W Radio que en un principio la contratación fue verbal, lo cual generó ruido debido a que esos contratos se realizan de manera profesional. Sin embargo, afirmó que "por necesidad económica y de trabajo accedimos".
