La temporada de lluvias sigue golpeando con fuerza a Boyacá. Las autoridades departamentales reportaron que más de 1.500 familias han resultado afectadas por inundaciones, crecientes súbitas y deslizamientos que mantienen en emergencia a cerca de 30 municipios.
De acuerdo con la Unidad Departamental para la Gestión del Riesgo de Desastres, uno de los casos más complejos se presenta en Cubará, donde entre 200 y 300 familias permanecen damnificadas y con dificultades para recibir alimentos y ayudas debido a la pérdida de la conectividad terrestre.
Ante el aislamiento del municipio, la Gobernación de Boyacá, con apoyo del Ejército Nacional, la Fuerza Aeroespacial Colombiana, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y el Ministerio de Defensa, puso en marcha un puente aéreo para transportar asistencia humanitaria.
Los suministros son enviados desde Tunja hasta Yopal y, posteriormente, trasladados en helicóptero hacia Cubará, ya que las condiciones de las vías impiden el ingreso de vehículos de carga.
Mientras tanto, Güicán de la Sierra continúa siendo el municipio con las mayores afectaciones por el desbordamiento de los ríos que nacen en la Sierra Nevada del Cocuy. Según el balance oficial, 18 puentes, entre vehiculares y peatonales, colapsaron por la fuerza de las crecientes, afectando la movilidad de cientos de habitantes.
La emergencia también deja afectaciones en municipios como Panqueba, Pisba, Paya, Labranzagrande, Chita, Jericó, Guacamayas, El Espino y Chiscas, donde las autoridades mantienen el monitoreo por posibles nuevos deslizamientos e inundaciones.
