El paracaidista que ‘cayó mal’ en la Copa América 2001

Publicado por: juan.leon el Mar, 22/06/2021 - 15:44
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En la Copa América del 2001, varios paracaidistas aterrizaron en plena final entre la Selección Colombia y México.
Copa América 2001

La Copa América 2001 fue un campeonato que será recordado siempre por el pueblo nacional por haber sido el único título oficial de la Selección Colombia en esta competición. Sin embargo, algunos aficionados podrían haber olvidado una situación ocurrida en la final del torneo que involucró a varios paracaidistas.

El conjunto de la ‘tricolor’ había logrado sortear todas las fases demostrando un juego vistoso y eficiente, pues consiguió llegar a la gran final habiendo ganado cada uno de los compromisos y sin encajar ningún tanto.

La localía le estaba sentando de la mejor manera al conjunto colombiano, a pesar de que la celebración de esta Copa América había sido puesta en duda en la previa del evento.  Por su parte, una de las selecciones invitadas estaba haciendo lo propio, imponiéndose ante Chile y Uruguay en instancias definitivas.

Se trataba de la escuadra de México, la cual pudo hacerse un espacio en la final del campeonato sudamericano, donde se vería las caras con el conjunto local. Todo estaba listo para que el 29 de julio del 2001, sobre las 4:30 p.m., el juez central Ubaldo Aquino indicara el comienzo del juego en el Estadio Nemesio Camacho ‘El Campín’.

Los protocolos previos al pitazo inicial estuvieron caracterizados por la salida al campo de la Selección Colombia con una camiseta blanca. El mensaje impreso en esta remera fue “Un solo equipo por la libertad de todos”, mientras que los cerca de 45.000 espectadores se disponían a entonar el himno nacional.

Con banda en vivo y el clamor de todos los hinchas presentes en las tribunas, aterrizaron en el terreno de juego dos paracaidistas con la bandera del país. Tras el aparente final de los actos protocolarios, el esférico rodó en la capital de Colombia con el puntapié del combinado ‘tricolor’,el cual buscaba la victoria de su primera Copa América.

Sin embargo, transcurrieron 30 segundos de partido y en el cielo de Bogotá se lograba apreciar cómo caían otros paracaidistas sobre el campo de juego. Uno de ellos, Francisco José Hernández, contó a la Revista Soho cómo padeció esta experiencia en la que vivió de primera mano una tragedia.

“Veo una gente al lado del campo. ‘Deben ser los últimos actos protocolarios antes de iniciar’, pienso. Dos mil pies: abro mi paracaídas y veo unos jugadores aglomerados en el arco sur. ‘Practicando’, creo yo. Mil pies: ¡Salen 20 locos detrás de un balón y llenan todo el campo! ‘¿Qué hago? ¿Dónde aterrizo? ¿En la 30?’. Postes, cables, techos, carros es lo único que veo”, manifestó.

A pesar de que sus otros dos compañeros pudieron aterrizar con éxito dentro del césped, Hernández no contó con la misma suerte.

“Solo me pongo en cuclillas y grito: "¡Ooooojo!"(…) Ha sido una caída como de siete pisos de altura que ha podido matarme. Todo me traqueó y pensé que me había roto hasta el último hueso. Rompí el equipo de dos fotógrafos, varias de sus costillas y mi hombro. Por tres meses me dolieron hasta las pestañas", sentenció.

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