
Luly Bossa, reconocida por su impresionante carrera en la televisión y el teatro colombiano, ha demostrado que su fuerza trasciende los escenarios. La actriz barranquillera, quien ha brillado en producciones emblemáticas como Azúcar, La Dama del Pantano, Las noches de Luciana y Por amor a Gloria, ha sabido combinar su talento artístico con una lucha profundamente humana: la de ser madre de Ángelo, su hijo con distrofia muscular de Duchenne, a quien defendió, cuidó y visibilizó durante años.
El 9 de marzo de 2024, la actriz enfrentó uno de los momentos más dolorosos de su vida con la partida de Ángelo, quien falleció debido a complicaciones asociadas a esta enfermedad degenerativa. Días antes, una fuerte virosis afectó aún más la ya delicada salud del joven, y finalmente, su cuerpo se apagó. Sin embargo, su luz —y la de su madre— continúa encendida en la memoria colectiva del país.
Ángelo fue mucho más que un hijo para Luly Bossa. Fue un motor de vida, un maestro de amor incondicional y una inspiración permanente. A través de sus redes sociales, la actriz ha compartido en múltiples ocasiones lo que significó este vínculo irrompible, y cómo el camino que recorrieron juntos la transformó.
En medio de su participación en MasterChef Celebrity, la barranquillera mostró una faceta más íntima y resiliente. Ha hablado abiertamente sobre lo que ha significado continuar su vida tras la partida de Ángelo, y cómo el recuerdo de su hijo permanece vivo en cada paso que da. De hecho, recientemente conmovió nuevamente al país al compartir un video donde aparece bailando con él. En las imágenes, Ángelo sonríe con esa alegría que lo caracterizaba, celebrando un momento de música y conexión con su madre.
“Mi niño hermoso, tu alegría y tu amor por la música sigue aquí, conmigo, sigo buscando esta historia en nuestros recuerdos y espero hacerte sentir orgulloso. Te amo por siempre @angelobossa1. Gracias por tanto aprendizaje. Gracias Dios mío por haberme permitido vivir este regalo tan hermoso”, escribió la actriz en un emotivo mensaje que ha tocado miles de corazones.
Más allá de las luces del espectáculo, Luly ha demostrado ser una figura de lucha, amor y dignidad. Su defensa de los derechos de las personas con discapacidad ha sido coherente, firme y llena de ternura. Con Ángelo, hizo visible una realidad que muchas veces se mantiene en silencio, dando voz a quienes no siempre la tienen.