La campaña presidencial de 2026 en Colombia ya no se mueve únicamente en plazas públicas, debates televisivos o entrevistas radiales. También transcurre en transmisiones de Kick, TikTok, Instagram y Twitch, donde influenciadores y streamers se han convertido en nuevas piezas dentro de la conversación política.
La reciente controversia entre el streamer Westcol, el influenciador Yeferson Cossio y la candidata presidencial Paloma Valencia volvió a poner sobre la mesa el papel que están jugando las figuras digitales en las campañas electorales.
Esta semana, Westcol anunció que canceló una entrevista que tenía programada con Paloma Valencia. Según explicó en una transmisión en vivo, tomó la decisión para “proteger su imagen” y porque no comparte algunas alianzas alrededor de la campaña de la candidata del Centro Democrático.
El streamer hizo referencia indirecta a Yeferson Cossio, quien en las últimas semanas mostró públicamente su respaldo a Valencia e incluso apareció junto a ella en eventos de campaña. Westcol aseguró que no tiene problemas personales con la candidata, pero sí diferencias con personas vinculadas a su entorno político.
“Yo he hablado mucha mierda, pero nunca he robado ni promocionado estafas”, dijo durante el video, en una declaración que muchos interpretaron como una crítica a las polémicas que han rodeado a Cossio por antiguos cuestionamientos relacionados con negocios digitales y publicidad.
La situación llamó la atención porque, días antes, el propio Westcol había abierto espacios políticos en sus plataformas digitales con entrevistas a Gustavo Petro y Álvaro Uribe Vélez. Además, propuso realizar un debate presidencial por streaming entre Paloma Valencia, Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella.
El episodio refleja un fenómeno cada vez más visible en la política colombiana: las campañas buscan acercarse a audiencias jóvenes a través de creadores de contenido con millones de seguidores en redes sociales.
¿Cuál es el papel de un influencer en una campaña política?
En ese escenario, los influenciadores cumplen distintos roles. Algunos participan directamente en actividades de campaña y respaldan candidatos de manera pública, como ocurrió con Cossio y Paloma Valencia. Otros, como Westcol, funcionan más como intermediarios digitales que abren espacios de conversación política desde formatos alejados de los medios tradicionales.
Aunque Westcol insiste en que no busca hacer campaña política, sus transmisiones tienen impacto dentro de la discusión pública. Las entrevistas se convierten en tendencia, generan clips virales y alcanzan audiencias jóvenes que muchas veces no consumen debates políticos convencionales.
El caso de Iván Cepeda muestra otra dinámica. Hasta ahora no se ha visto una figura de entretenimiento masivo apoyando abiertamente su campaña, como sí ocurre con Valencia y Cossio. Sin embargo, Cepeda ha empezado a aparecer dentro de conversaciones digitales y transmisiones dirigidas a públicos jóvenes, especialmente a través de streamers y comunidades políticas cercanas al progresismo.
El fenómeno tampoco es nuevo dentro del Pacto Histórico. Durante los últimos años, varios creadores de contenido y líderes de opinión digitales cercanos al petrismo comenzaron a ganar protagonismo político más allá de las redes sociales. Influenciadores como ‘Wally’ y ‘Lalis’, conocidos por sus contenidos en plataformas digitales y su respaldo al proyecto político de Gustavo Petro, participaron incluso en consultas legislativas y estuvieron entre los perfiles más votados dentro del movimiento.
Más allá de publicar opiniones o defender candidatos en internet, algunos de estos perfiles pasaron directamente al terreno político y comenzaron a construir capital electoral propio. El crecimiento de estas figuras muestra cómo las redes sociales dejaron de ser únicamente espacios de entretenimiento o debate para convertirse en plataformas de movilización política, visibilidad pública y construcción de liderazgo.
El crecimiento de estas alianzas evidencia cómo la política colombiana está trasladando parte de su estrategia al ecosistema digital. Los candidatos ya no solo buscan entrevistas en televisión o radio: también quieren presencia en streams, videos cortos y contenidos virales que les permitan conectar con nuevos votantes.
Lo cierto es que, en medio de las elecciones de 2026, las redes sociales dejaron de ser únicamente plataformas de difusión. Ahora también son escenarios de campaña política.
